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El
Adelanto
6 de Marzo de 2002
MARIA
GARCIA GOMEZ
8 DE MARZO, DIA DE LA MUJER TRABAJADORA
Nuestro derecho de trabajo se ha visto sometido a un proceso de
incorporación de normas que desarrollan el principio de
igualdad de trato y no discriminación por razón
de sexo entre hombres y mujeres.
A
pesar de contar con estas declaraciones formales de igualdad,
cada vez son más evidentes las situaciones de discriminación
de la mujer en el acceso al empleo. Las estadísticas así
lo reflejan (Salamanca tiene el 23,74% de paro femenino y el 10,23%
de paro masculino).
¿Pero
dónde es mas evidente esta discriminación? En los
estadíos previos a la contratación, como ocurre,
en las ofertas de empleo y en los procesos de selección.
Por ejemplo: ofertas de empleo dirigidas exclusivamente a hombres;
ofertas que establecen la exclusión de las mujeres; procesos
de selección de personal en las que rechazan abierta y
encubiertamente a mujeres, exigiendo requisitos, condiciones,
formación o experiencia que sin ser necesaria o imprescindible
para el desempeño del puesto de trabajo, pueden cumplirlo
mayoritariamente los hombres.
También
son excluidas las mujeres del mercado de trabajo por encontrarse
en edad fértil, estar embarazadas, contar con responsabilidades
familiares o simplemente por ser mujeres se pone en duda su capacidad
y adecuación para trabajos tradicionalmente masculinos.
Pero,
cuando algunas mujeres superan estas dificultades, aparecen otras
realidades en la contratación que siguen discriminando,
como: el abuso de contratos eventuales en condiciones de trabajo
precario; contratos a tiempo parcial; fijos discontinuos, etc.,
desventajas con respecto al trabajo estable y típico.
Los
últimos datos del INEM del mes de enero 2002 reflejan que
de un total de 6.608 contratos, 5.923 son temporales y sólo
685 son indefinidos. De todos estos contratos temporales, la mayor
parte de las mujeres son contratadas a media jornada y se les
hacen contratos de menos duración, (entre 1 a 2 meses).
Con
este panorama no se pueden diseñar planes de igualdad de
oportunidades si no se corrigen antes normativas, leyes e inspecciones
que penalicen estos comportamientos, que no dejan desarrollar
un verdadero plan de igualdad en el medio rural.
¿Qué
planes vamos a realizar en este medio si no se corrige una gran
injusticia histórica como la "Estructura del Régimen
Especial Agrario de la Seguridad Social", que niega y discrimina
a las mujeres a sus prestaciones, teniendo que ir por el régimen
autónomo como empresarias? ¿Qué proyectos
llevamos a las zonas rurales, si estas mujeres carecen de los
servicios mas básicos, (infraestructuras colegios, guarderías,
etc.)?
Existen
sobrados argumentos, para denunciar que seguimos avanzando en
la discriminación. Por ello, es imprescindible crear planes
de acción positiva, destinados a conseguir la igualdad
real entre hombres y mujeres en el trabajo. Por un lado, eliminando
los obstáculos que puedan impedir a las mujeres acceder
al mercado de trabajo, aplicando medidas que favorezcan su incorporación,
y por otro, propiciar planes que integren a la mujer, dentro de
la empresa en planes de formación y promoción, con
el fin de obtener una participación equilibrada de mujeres
y hombres en todas las ocupaciones y jerarquías, pero,
mucho me temo que a nuestro Gobierno e instituciones locales y
autonómicas este tema no les interesa, sólo hablan
de la igualdad como nueva propaganda para recoger los votos de
las mujeres, así como el lucimiento personal de algunos
políticos mediocres que necesitan alimentar su ego con
puestas en escena de proyectos que saben que nunca se van a cumplir,
en vez de ponerse a trabajar y hacer unos planes que de verdad
puedan contribuir a corregir estas desigualdades con acciones
concretas que expliquen los recursos, tanto humanos como materiales,
que se van a necesitar y de donde se van a sacar para ejecutar
dichos planes. Si no se hace esto, carecen de sentido todos estos
planes y acciones que nos anuncian nuestros políticos,
quedando más en redacción y conceptos de igualdad
de oportunidades entre hombres y mujeres que en el cumplimiento
de los planes y acciones.
No
puedo olvidarme de la violencia conyugal, mutilaciones sexuales,
violaciones sistemáticas en tiempos de guerra. Es una realidad
social independientemente de la clase social y cultural. El Gobierno
sigue sin enfrentarse a ello, sin dar soluciones ¿Qué
pasaría si los agredidos fueran hombres?, situación
que tampoco deseo.
La
Gaceta
8 de Marzo de 2002
Juan
Carlos García Regalado
Evolución
No sé si vivimos tiempos demasiado rápidos; en realidad
ni siquiera sé si nos dejan vivir en un mundo en el que
el ruido humano ha sido silenciado por el de los móviles,
el del fútbol (¿Franco ha muerto?) y por el de esa
guerra atroz lanzada por las potencias de la imagen y la publicidad
con notables y evidentes destrozos.
Tampoco
sé, en general, si el mundo mejora o no, pues por un lado
parece todo un avance que los niños vean una película
en DVD mientras viajan con sus padres, pero por otro no resulta
muy saludable que esos mismos niños sigan hasta en el coche
enchufados al maná virtual. Está claro que un cerebro
y unos ojos no tienen la misma función hoy que hace diez,
quince o veinte años, cuando un viaje familiar servía
para casi todo: discutir, gritar, conocer, ver, imaginar, comer
galletas o recorrer un mapa.
Hoy,
con un mundo en meteórica transformación, todo parece
que esté de más, sólo hay tiempo para el
consumo, para el capricho instantáneo, para participar
en las olimpiadas del gasto: más caro, más grande,
más necesario. Hasta los padres, impotentes y con la media
sonrisa que anuncia la rendición, se preguntan cómo
evitar que sus hijas tengan más de veinte muñecas
con todos sus vestidos y complementos, incluidos los manuales
sobre "cómo casarse con un millonario", "ser
fashion" y "divorcio sin traumas para muñecas
de hoy".
Y
mientras tanto, mientras asistimos alucinados a esta orgía
evolutiva, por el camino habrán ido quedando abandonados
los restos de unos tiempos incompatibles con el triunfo absoluto
de la tecnología, la mercadotecnia y la banalidad. Quizá
algún día, en un mercadillo de pasados, puedan encontrarse
algunos de esos restos: un "buenos días" que
alguien lanzara en un ascensor, algunos libros leídos,
cartas manuscritas, una colección de sonrisas de una dependienta,
varios juegos de "por favor, pase usted", viajes y botes
con contenidos varios: locuras, sentido común, sueños,
pensamientos o vidas bajo el sol.
Tribuna
09 de Marzo de 2002
Ley
semi-seca
- Braulio Llamero -
Si
el alcohol es malo, será malo para todo y para todos. Si
el alcohol es un droga dura perseguible por los poderes públicos,
habrá que perseguirla en todo lugar, empezando por las
bodegas -centros de producción- y siguiendo por los bares
redes de distribución. Si se dice que se acabó
beber en las calles, lo que no se puede es añadir de inmediato
que excepto en las terrazas y las fiestas populares. Las terrazas,
algunas, siempre han provocado tantas o más protestas vecinales
que el botellón, por el ruido y eventual basura
que generan. ¿Por qué las terrazas son sagradas
y los botellones condenables? Las fiestas populares,
como romerías y similares, no suelen dejar los lugares
de celebración como una patena. Eso sí, siempre
suelen tener perfectamente organizados servicios para una limpieza
posterior e inmediata. Quiero decir con todo lo anterior que la
súbita e irreflexiva campaña anti-botellón
no puede caer en despropósitos sin el menor atisbo de sentido
común. Tal y como se plantea, me parece una memez que se
prohíba consumir alcohol en las calles. ¿Eso quiere
decir que los botellones en pabellones cubiertos sí
serán legales o autorizados o posibles? Seamos sensatos.
Lo que procede, ha procedido siempre y de hecho está legislado
ya al detalle, es prohibir que consuman alcohol los menores. Si
al Gobierno, si a la gente, le preocupa esa cuestión, ¿por
qué no exigen lo obvio: hacer cumplir la ley? No hacen
falta normas nuevas, las que hay son muy claritas. Están
contempladas penas para quienes vendan alcohol a menores. Lo que
pasa es que los policías que deberían de hacer cumplir
esas leyes puede que no existan. Al fin y al cabo, es un secreto
a voces que no se renuevan plantillas policiales desde hace años
o se hace a cuentagotas. Ya saben: peligra el déficit cero
de las narices. O puede que la razón sea que los pocos
policías que hay sean locales, de la Guardia Civil
u otros, en vez de dedicarse a perseguir el consumo de alcohol
a menores estén dedicados a tareas más productivas,
como multar al ciudadano constantemente, por cualquier motivo,
y por tierra, mar o aire. En todo caso, reitero que no se justifica
una nueva ley para perseguir el consumo de alcohol por parte de
los menores. Y tampoco se justifica por las lógicas protestas
del vecindario afectado por los eventuales botellones.
Pues también este aspecto está ya regulado y puede
combatirse. El derecho al descanso de los ciudadanos es sagrado
y las administraciones deben garantizarlo de una vez. Pero no
sólo en el caso de los botellones. Siempre.
También cuando los ruidos infernales provienen de la discoteca
o pub de turno en los bajos de un edificio. O de las terrazas
de dueños influyentes y amigos del partido. Con todo esto
asunto, se está metiendo la pata hasta el fondo. En este
país, en esta cultura, no se puede demonizar de pronto
el consumo de alcohol. Recordemos que hasta en el instante más
sagrado la religión dominante en el país tiene que
emplear el vino... Tampoco tiene lógica alguna que se demonice
de pronto a la hasta ayer mismo halagada juventud. Lo que no sé,
es si son los gobernantes los que están zumbados, esperemos
que de modo temporal, o si somos los adultos los que, por decirlo
de manera familiar, hemos vuelto a beber cuando tratamos el desenfocado
asunto del famoso botellón...¡(Que por
cierto dicen que fue algo inventado aquí, en Salamanca,
y también en Cáceres. ¡Vaya cante, Bustamante!).
www.llamero.com
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