"Los sabios son
los que buscan la sabiduría,
los necios piensan ya haberla encontrado"
Napoleón
Operación Bocata
El próximo domingo, día 23 de Marzo,
está prevista la realización en nuestro pueblo de la denominada
Operación Bocata, con la que se intenta recaudar la mayor cantidad
posible de dinero para la organización Manos Unidas cuya
delegación en Ciudad Rodrigo destinará los fondos recaudados en
nuestra diócesis a financiar una serie de proyectos:
Construcción de un hospital y
realización de programas de salud en una barriada de Nairobi,
(Kenya).
Programas de promoción de la mujer
en el distrito de Santa Ana de Tusi, en Perú.
Centro de formación profesional y
residencia para niños y jóvenes en Karnataka (India).
Se van a distribuir por los diversos
establecimientos comerciales de la localidad una serie de 'vales'
que el mencionado día, en la Plaza Mayor, podrán ser canjeados por
el correspondiente bocadillo. La adquisición de uno de estos vales
supone una aportación económica de 2,50 €. El pasado año se
recaudaron por este concepto 2.448 €, incluyéndose en la cantidad
anterior una importante colaboración económica donada por el
Ayuntamiento.
Competiciones en el
Hogar de los Jubilados
El pasado año por estas mismas fechas se desarrollaron una serie
de competiciones deportivas en el Hogar de los Jubilados y
Pensionistas de nuestro pueblo, patrocinadas por Félix Castilla.
En el acto de entrega de trofeos, Félix indicó que deseaba que
estas competiciones tuviesen continuidad en años sucesivos.
Acto de entrega de trofeos el pasado
año
Y efectivamente así ha sido. Durante la semana pasada se han
llevado a cabo dichas competiciones y el próximo miércoles 19 de
marzo, día de San José, festivo en nuestra comunidad autónoma de
Castilla y León, tendrá lugar la entrega de trofeos en las
dependencias del Hogar. Esperamos ofreceros en el próximo boletín
información gráfica al respecto.
Recogida de
alimentos para el Sáhara
Se está desarrollando en bastantes
pueblos de la provincia, entre los que se encuentra Villavieja,
una campaña, auspiciada por las Asociaciones de Amigos del Pueblo
Saharaui, que tiene como objetivo la recogida de alimentos no
perecederos y cuyos destinatarios serán los habitantes de la
excolonia española del Sahara y que en la actualidad se encuentran
como refugiados en diversos campamentos situados al sur de
Argelia.
En nuestro pueblo la recogida se
efectúa en el Ayuntamiento, durante las horas de oficina. Así
pues, todas aquellas personas que lo deseen pueden pasarse por las
dependencias municipales para hacer efectiva su aportación.
Contenedores de
Pilas
Desde hace ya algún tiempo, se han
instalado en nuestro pueblo una serie de contenedores destinados a
la recogida de
las pilas usadas, tanto las normales como las de tipo 'botón'. Son de color amarillo y se han adosado a los
característicos contenedores azules que sirven para recoger el
papel y el cartón.
Nostalgia de mi
pueblo (IV)
Vivencias de un Monaguillo
De mi época de monaguillo también
guardo recuerdos de la vida de aquella Villavieja. Viví de cerca
la fe de mi pueblo. Fui consciente de mi pequeña contribución al
esplendor en la liturgia parroquial, al servicio del párroco de
entonces, don Ramón. Y, sobre todo compartí, desde el puesto de
monaguillo, momentos clave en la vida de las familias de entonces.
En la memoria, me han quedado recuerdos de todo tipo que voy a
intentar enumerar:
Aquél fervor de un grupo reducido de
mujeres que, diariamente, asistían a misa. Y que, al cabo del año,
las conocíamos una por una por sus ruidos, por sus toses, sin ni
siquiera mirar para atrás (entonces las misas eran de espaldas al
pueblo).
La alegría, con cierta mezcla de
timidez, que recuerdo en las madres de recién nacidos, que
salían a misa por primera vez, con una vela encendida,
haciendo la “presentación” de su bebé, acompañadas por algún
familiar y la comadrona que las había asistido. Era ésta una
ceremonia entrañable, que se hacía a modo de imitación de la
Presentación del Niño Jesús en el templo como narra el
evangelista. Luego, el día de “Las Candelas” se juntaban en la
iglesia todos los niños nacidos durante el año, en brazos de sus
madres, haciendo la ceremonia más completa con la ofrenda de las
dos palomas, como todavía se viene celebrando actualmente en el
pueblo.
También aquella misa primera
de los domingos en tiempo de la siega, muy temprano, con la que se
quería facilitar el poder cumplir los segadores con el obligado
precepto de oír misa los domingos, antes de ir al tajo.
La tensión y tristeza que viví en
tantos entierros en los que participé. Desde el momento en que nos
mandaban subir al campanario a tocar a muerto hasta el entierro y
funeral con catafalco, que se celebraban con tanta solemnidad. Me
ha quedado grabada la imagen de despedida del féretro a la puerta
de la iglesia, con aquel cántico fúnebre “In paradisum...” cantado
en latín a dúo por don Ramón y el tan recordado Juan Benito, y la
plaza medio llena de hombres y mujeres en silencio a punto de
comenzar el recorrido hasta el cementerio. Recuerdo que mientras
asistía al desarrollo de esta escena, casi siempre distraía mi
atención en buscar entre la gente a don Andrés el maestro
que, por su cabeza de pelo blanco, era fácil localizarle. Y puedo
asegurar que, fuera un entierro pequeño o grande, era una persona
que estaba en todos.
Otro recuerdo era la alegría
bulliciosa de la misa de las bodas, con cuchicheos incluidos, en
las que un monaguillo (generalmente, el más veterano de los que
ayudaban a misa) ponía el yugo a los novios. Éste consistía
en poner el paño de hombros sobre la cabeza de la novia y los
hombros del novio, a la vez que rodeaba el cuello de ambos con una
estola. El significado estaba claro, que era la sumisión que se
deben uno al otro bajo el yugo del matrimonio, cosa que no
cambiará nunca aunque haya desaparecido esta ceremonia. No era
fácil hacer bien este trabajo de monaguillo, pues requería cierta
habilidad para no hacer un desaguisado en el peinado y el velo de
la novia, o que cayera todo el tinglado al suelo antes que el
celebrante deshiciera el yugo. En estas misas, generalmente, nos
daban propina.
También recuerdo el alborozo con que
participábamos en la celebración por todo lo alto de la Primera
Misa de un hijo del pueblo. La víspera solía ponerse una
bandera blanca, pequeña, en lo más alto del campanario, en la
campana del reloj. Los monaguillos solíamos ir al convite y,
francamente, lo pasábamos bien. Recuerdo participar en la misa de
don Ceferino Mangas, don Agustín Velasco Merchán, don José María
Mateos, don José María Galache, don Cesáreo... Lo de menos ahora
es saber que algunos de estos dejaron el sacerdocio; yo los
recuerdo sacerdotes porque quiero ser fiel a mi memoria de
monaguillo; y en estos momentos unos y otros son lo que son
porque, por encima de todo, han sido fieles a sí mismos. En
aquella época había un gran plantel de seminaristas.
Posteriormente, también fueron sacerdotes don Andrés, don Bernardo
(monaguillo de mi época) y don Manuel Merchán. Para todos ellos mi
recuerdo más cariñoso.
Recuerdo también la celebración
dominical de la Misa Mayor, con más o menos solemnidad
según las fechas. Acabada la cual, asistíamos los niños a la
catequesis entrando de nuevo en fila en la iglesia, cantando
aquello de “vamos niños al sagrario, que Jesús llorando está,
pero en viendo tantos niños muy contento se pondrá; no llores
Jesús, no llores que me vas a hacer llorar, y los niños de este
pueblo te queremos consolar”. Otra curiosidad que recuerdo
ahora es que, al acabar la misa, a veces había en la plaza, a modo
de exposición, un carro recién pintado, muy bien decorado, que el
pintor exponía antes de entregar al dueño para admiración de
todos. O al menos eso es lo que yo pensaba...
Otra escena que viví muchas veces
fue la de llevar el Viático a algún enfermo o acompañar a
don Ramón a dar la extremaunción a un moribundo. En estos casos,
el monaguillo llevaba una campanilla (una esquila decíamos
nosotros), y la hacíamos sonar por las calles avisando de nuestra
presencia a los transeúntes, que se arrodillaban en el suelo hasta
que nos alejábamos (cosa que me causaba cierta impresión). Para mí
era muy triste ver en algunos casos escenas de dolor, y los
familiares llorando, rodeando la cama del moribundo, mientras se
le administraba la extremaunción. Ahora, desde la lejanía,
considero que los monaguillos, en estos casos, vivíamos en
silencio y muy de cerca momentos muy tristes e íntimos en las
familias del pueblo.
En la fiesta de Todos los Santos los
monaguillos nos turnábamos en el cementerio, unos cantando
responsos, y otros en el campanario tocando a difuntos casi todo
el día, con intervalos, creo, de media hora. El oficio de tocar
las campanas, inherente al trabajo de monaguillo, era a veces
duro. Entonces no estaban automatizadas las campanas, y había que
subir siempre las desgastadas escaleras de caracol, hiciera el
tiempo que hiciera, lloviendo a cántaros o con la cadena del
badajo pingando de hielo o retirando nieve de encima de la
campana.
Otro día de mucho trabajo en la vida
de monaguillo era el “día de Difuntos”. Venían muchos curas del
pueblo, y ese día decían tres misas cada uno. Ayudar a una misa, a
veces era pesado e incluso aburrido, cuánto más duro era tener que
ayudar a tres misas seguidas, con el frío de noviembre, de
rodillas sobre las frías losas de piedra de la iglesia, todavía en
pantalón corto, y encima que te tocara un cura de los que no daban
propina...
En el rezo diario del Rosario, al
atardecer, solíamos estar un grupo muy reducido de personas, por
eso lo hacíamos en los bancos de atrás y con una sola bombilla
encendida. El hecho de ser monaguillos, en parte nos obligaba a
ello, aunque muchas veces escapábamos. En vacaciones (Navidad,
Semana Santa y Verano) a los de siempre se unían a este rezo los
seminaristas, que ellos sí acudían en grupo, y eran un poco el
ejemplo a seguir. Recuerdo que en aquella edad (debía tener once
años), y participando del monótono rezo del rosario, supe el más
completo significado de la palabra “aburrirse”. Quién me iba a
decir a mí que aún me quedaban muchos rosarios por rezar...
En aquella época mía de monaguillo,
recuerdo que había muchos entierros de bebés. No se me olvidan
aquellas dos hileras de pequeñas sepulturas a la entrada del
cementerio. Ignoro el motivo de porqué morían tantos niños; quizá
los mayores que yo, sí lo recuerden. En mi familia conocí el
entierro de algún primo, y lo viví más de cerca en la muerte de
una hermana mía de seis meses. Ocurrió cuando todavía era yo muy
pequeño. Y es curioso que lo único que recuerdo, muy vagamente,
son las flores que cubrían la niña, detalle de mi tía Aquilina que
siempre tuvo un jardín precioso. Esas flores siempre las he
distinguido entre las demás.
Como monaguillo también viví y
padecí la restauración de la iglesia, unas obras en las que don
Ramón nos metió, y que siempre le agradeceremos todos, por lo que
ello supuso de mejora para el pueblo. Como consecuencia, durante
no recuerdo cuánto tiempo, todos los actos religiosos los hacíamos
en la ermita.
Otras fechas que marcaban la vida
del pueblo eran las Navidades, Semana Santa y Ferias. En otro
capítulo trataré de hacer algún comentario sobre ellas. Sería
interminable la narración de tantos y tantos momentos vividos como
monaguillo en aquellos años. Pero no quiero extenderme demasiado y
trato, sobre todo, de escapar de que todo esto suene a algo
autobiográfico.
Termino estas vivencias de
monaguillo recordando, como no podía ser menos, a aquellos amigos
míos monaguillos de entonces: Poldín, Bernardo, mi primo Angel,
Miguel Angel, Fernando Martín, (espero no haberme olvidado de
ninguno); y, como más veteranos (que fueron nuestros enseñantes)
Fernando el grande y Fernando el chico. Anteriores a
este grupo, y que coincidí algunos meses con ellos, fueron Tinín,
Ignacio y Mateo cartero; y un recuerdo también para todos
los que fueron cogiendo el relevo en este oficio de monaguillo. A
todos ellos dedico estas vivencias mías, que estoy seguro son
también las de ellos.
J. Benito Glez. Báez
bieitogbaez@yahoo.es
cartas
JUANJO HOMBRE DE DIOS
El aire de la tarde traía
perfumes de incipiente retama primaveral, que eran como
sedantes vivificadores para tanta tensión acumulada. "El
lugar de Jesús" era un plebiscito, la apoteosis final a la
vida de Juanjo sacerdote, Juanjo amigo, Juanjo padre. Hombre
de rocosa fe amó a Cristo y a los hermanos con la intrépida
fuerza de Pablo, y la dolorida mística de Francisco y Pedro
de Alcántara.
La simiente que sus padres
iban sembrando en su corazón tenia respuesta en aquel niño
que con 3 ó 4 años al recibir el dinero que ellos le daban
para golosinas, se lo daba rápidamente a los pobres "y esta
fue su trayectoria", la opción por ellos, los marginádos,
los de sin voz.
Ante su cadáver, rodeado de
miles de personas, que aguantaron de pie la larga ceremonia,
era significativo el silencio. Allí no había burocracia
social, allí solo había sentimiento de dolor, fe, esperanza
y gratitud. A mi mente golpeaba la frase que en su día
dijera Pablo VI "La iglesia necesita urgentemente más
testimonios que profesores". Juanjo vivió plenamente esta
reclama, porque a pesar de sus limitaciones humanas Juanjo
fue Evangelio viviente. Su vida y muerte interpela a todos
los que nos sentimos cristianos. Pero había llegado su hora,
el cáliz estaba a rebosar y Dios certificó su vida siendo
mártir de la caridad.
Estrella Moro
INJUSTICIA
Siento la muerte de nuestro
paisano Juanjo como lo conocíamos todos. Es injusto que una
persona con una bondad infinita como él perdiera la vida de
esa manera tan brutal.
Personalmente en alguna
ocasión había hablado con él y conocía la labor que
desempeñaba siempre ayudando a los demás, a los más
necesitados.
Me imagino (yo por lo menos)
que la imagen que queremos guardar de Juanjo es cuando
estuvo en nuestro pueblo dándonos el pregón aquel 27 de
Agosto de 2001.
Un abrazo para la familia y
decir que de alguna manera siempre quedará con nosotros.
Lola Moro García
DATOS
METEOROLÓGICOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS
Día
Temperatura (ºC)
Presión
(mb)
Humedad relativa
Observaciones
Máx.
mín.
Máx.(%)
mín.(%)
08
18,5
1,5
936
91
38
Niebla. Despejado
09
19,6
3,3
938
82
39
Despejado
10
20,9
4,6
937
83
35
Despejado
11
22,3
5,2
934
72
26
Despejado
12
21,7
6,1
933
76
33
Despejado
13
23,0
7,0
932
78
30
Despejado
14
24,2
7,6
932
81
33
Despejado
SE
HA PUBLICADO
Tribuna de
Salamanca
14 de Marzo de 2003
Vivienda y población
- Editorial -
El último censo del Instituto Nacional de Estadística revela que,
en Salamanca, el 84 por ciento de las viviendas existentes en 2001
se hallaba en buen estado, frente al 14 por ciento de los pisos
cuya catalogación oscilaba entre el deficiente y mal estado.
Asimismo, y como dato para el análisis, mientras que el número de
viviendas creció durante la pasada década en 29.500 unidades, la
población censada disminuyó en 32.200 habitantes. Curioso dato,
que pone de relieve la existencia de hogares cada vez más
reducidos. Y más, si se tiene en cuenta que el número de viviendas
vacías creció desde 1991 sólo un punto, mientras que el conjunto
de los pisos aumentó un diecisiete por ciento. Esta progresiva
disminución de los hogares y el despoblamiento rural vividos
durante la última década se pone aún más de manifiesto cuando
analizamos las cifras de la capital salmantina, ya que teniendo un
censo de 156.000 habitantes sobre los 345.000 habitantes del
conjunto de la provincia –algo más del 45 por ciento– su volumen
de viviendas sólo representaba algo más de la cuarta parte. Al
amparo de estas cifras es fácil concluir que Salamanca tiene ante
sí un grave problema de despoblación y envejecimiento, que también
afecta a otras provincias de la región, ya que Ávila, León,
Palencia y Zamora registraron pérdidas ciertamente preocupantes
–66.500 habitantes entre las cuatro–, que deben hacer ver al
conjunto de la sociedad que la sangría demográfica y el imparable
incremento de la edad media en la región pueden ocasionar ingratas
disfunciones en el futuro más inmediato.
Tribuna de
Salamanca
15 de Marzo de 2003
Lo que nos jugamos
- Braulio Llamero -
He leído que Bush está molesto por la oposición de la opinión
pública mundial a sus planes de invasión de Irak. ¿Será cierto? Lo
cierto y comprobable es que la opinión pública mundial está más
que molesta con los planes de Bush respecto a Irak. (Y en el Reino
Unido, son muchos los molestos con su primer ministro; y en
España, son una inmensa mayoría los cabreados con la
incomprensible actitud del presidente Aznar). Cuestión que se nos
plantea: ¿Qué es más importante? ¿Que se moleste uno por la
actitud de millones de personas o que se molesten millones
personas por la actitud de uno? En democracia, no puede haber más
que una respuesta. La opinión de la gente no puede molestar al
gobernante, pues en ese caso es evidente que el que sobra es el
segundo. La insensatez montada en torno a Irak está haciendo
crujir más cosas de las que parece. Cruje la ONU, la Unión
Europea, la OTAN, el llamado ‘Eje Atlántico’... Pero crujen además
y sobre todo los cimientos de la democracia occidental. Si como
todo parece indicar el ataque a Irak se consuma, la quiebra
democrática será profunda: los gobernantes –algunos–habrán ido por
un lado y sus representados por el opuesto. Por eso es tan
importante salir estos días a la calle y gritar, cuantas veces
haga falta, ‘No a la guerra’. Si no logramos parar este desatino,
las consecuencias no serán sólo para los iraquíes. Y el que avisa
no es traidor. Ni desleal. Al revés.
HUMOR - RICARDO
El Mundo - 14 de Marzo de 2003
CONCURSO nº 63
(Plano del casco urbano de
nuestro pueblo:
PLANO (205 Kb)
¿DONDE SE ENCUENTRA? (Nombre de la Calle o Plaza)
Si
deseas participar, manda un email
con tu respuesta a la siguiente dirección: rioyeltes@villavieja.net
SOLUCIÓN AL CONCURSO Nº 62
CALLE EMPEDRADA
(Como muy bien indican algunas de las respuestas recibidas, se trata de la
antigua cochera del 'coche de línea')
Acertaron:
Vicky Pascua
Velasco (Villaviciosa de Odón)
Marian y Manuel José
Marta Bazo
Helena y Mikel Bernal (Urnieta)
Alfonso y Eva
Olegario Sevillano
Juan Luis Vázquez Romero
Antonio Galache Martín (Salamanca)
Inma Fernández Merchán (Santurce)
Macu Vicente (Madrid)
Agustín Rodríguez (Pavía, Italia)
Beatriz García Montero
Priscilia y Eva García Calzada (Lagny-sur-marne, Francia )
Marian y Carlos
Manoli y Andres Hervalejo (Ozoir-la-Ferrière - Francia)
Isabel Vázquez
Manoli y Casildo (Sestao)
José y Eva González Montero
Sonia Prior Alonso
María Tomasa García Martín (Burgos)
José Ángel Mateos González
Juan y María José (Lejona)
J.B.G.B y Suegra (Vigo)
José Luis Ferreira Gonzalez (Cornellá de Llobregat)
Toñi y Nice
Tomás Sánchez Pierna
Al coche de línea le sirvió
de dormitorio
durante una prolongada temporada
y hasta hallar otro mas propiciatorio
fue éste de nuestra popular C/ EMPEDRADA
Juan y Montse Zambrana
Gutiérrez (Barcelona)
Aunque ahora está asfaltada
aún recuerdo el día
que con la bici me caía
cuando estaba EMPEDRADA.