Domingo, 16 de Marzo de 2003 - Número 63

SUMARIO
  • Operación Bocata
  • Competiciones en el Hogar de los Jubilados
  • Recogida de alimentos para el Sáhara
  • Contenedores de pilas
  • Nostalgia de mi pueblo (IV)
  • Cartas
  • Datos meteorológicos de los últimos días
  • Se ha publicado ...
  • Humor
  • Concurso
"Los sabios son los que buscan la sabiduría,
los necios piensan ya haberla encontrado"
 
Napoleón

Operación Bocata

El próximo domingo, día 23 de Marzo, está prevista la realización en nuestro pueblo de la denominada Operación Bocata, con la que se intenta recaudar la mayor cantidad posible de dinero para la organización Manos Unidas cuya delegación en Ciudad Rodrigo destinará los fondos recaudados en nuestra diócesis a financiar una serie de proyectos:

  • Construcción de un hospital y realización de programas de salud en una barriada de Nairobi, (Kenya).

  • Programas de promoción de la mujer en el distrito de Santa Ana de Tusi, en Perú.

  • Centro de formación profesional y residencia para niños y jóvenes en Karnataka (India).

Se van a distribuir por los diversos establecimientos comerciales de la localidad una serie de 'vales' que el mencionado día, en la Plaza Mayor, podrán ser canjeados por el correspondiente bocadillo. La adquisición de uno de estos vales supone una aportación económica de 2,50 €.  El pasado año se recaudaron por este concepto 2.448 €, incluyéndose en la cantidad anterior una importante colaboración económica donada por el Ayuntamiento.


Competiciones en el Hogar de los Jubilados

El pasado año por estas mismas fechas se desarrollaron una serie de competiciones deportivas en el Hogar de los Jubilados y Pensionistas de nuestro pueblo, patrocinadas por Félix Castilla. En el acto de entrega de trofeos, Félix indicó que deseaba que estas competiciones tuviesen continuidad en años sucesivos.


Acto de entrega de trofeos el pasado año

Y efectivamente así ha sido. Durante la semana pasada se han llevado a cabo dichas competiciones y el próximo miércoles 19 de marzo, día de San José, festivo en nuestra comunidad autónoma de Castilla y León, tendrá lugar la entrega de trofeos en las dependencias del Hogar. Esperamos ofreceros en el próximo boletín información gráfica al respecto.


Recogida de alimentos para el Sáhara

Se está desarrollando en bastantes pueblos de la provincia, entre los que se encuentra Villavieja, una campaña, auspiciada por las Asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui, que tiene como objetivo la recogida de alimentos no perecederos y cuyos destinatarios serán los habitantes de la excolonia española del Sahara y que en la actualidad se encuentran como refugiados en diversos  campamentos situados al sur de Argelia.

En nuestro pueblo la recogida se efectúa en el Ayuntamiento, durante las horas de oficina. Así pues, todas aquellas personas que lo deseen pueden pasarse por las dependencias municipales para hacer efectiva su aportación.


Contenedores de Pilas

Desde hace ya algún tiempo, se han instalado en nuestro pueblo una serie de contenedores destinados a la recogida de las pilas usadas, tanto las normales como las de tipo 'botón'.  Son de color amarillo y se han adosado a los característicos contenedores azules que sirven para recoger el papel y el cartón.


Nostalgia de mi pueblo (IV)


Vivencias de un Monaguillo

De mi época de monaguillo también guardo recuerdos de la vida de aquella Villavieja. Viví de cerca la fe de mi pueblo. Fui consciente de mi pequeña contribución al esplendor en la liturgia parroquial, al servicio del párroco de entonces, don Ramón. Y, sobre todo compartí, desde el puesto de monaguillo, momentos clave en la vida de las familias de entonces. En la memoria, me han quedado recuerdos de todo tipo que voy a intentar enumerar:

  • Aquél fervor de un grupo reducido de mujeres que, diariamente, asistían a misa. Y que, al cabo del año, las conocíamos una por una por sus ruidos, por sus toses, sin ni siquiera mirar para atrás (entonces las misas eran de espaldas al pueblo).
     

  • La alegría, con cierta mezcla de timidez, que recuerdo en las madres de recién nacidos, que salían a misa por primera vez, con una vela encendida, haciendo la “presentación” de su bebé, acompañadas por algún familiar y la comadrona que las había asistido. Era ésta una ceremonia entrañable, que se hacía a modo de imitación de la Presentación del Niño Jesús en el templo como narra el evangelista. Luego, el día de “Las Candelas” se juntaban en la iglesia todos los niños nacidos durante el año, en brazos de sus madres, haciendo la ceremonia más completa con la ofrenda de las dos palomas, como todavía se viene celebrando actualmente en el pueblo.
     

  • También aquella misa primera de los domingos en tiempo de la siega, muy temprano, con la que se quería facilitar el poder cumplir los segadores con el obligado precepto de oír misa los domingos, antes de ir al tajo.
     

  • La tensión y tristeza que viví en tantos entierros en los que participé. Desde el momento en que nos mandaban subir al campanario a tocar a muerto hasta el entierro y funeral con catafalco, que se celebraban con tanta solemnidad. Me ha quedado grabada la imagen de despedida del féretro a la puerta de la iglesia, con aquel cántico fúnebre “In paradisum...” cantado en latín a dúo por don Ramón y el tan recordado Juan Benito, y la plaza medio llena de hombres y mujeres en silencio a punto de comenzar el recorrido hasta el cementerio. Recuerdo que mientras asistía al desarrollo de esta escena, casi siempre distraía mi atención en buscar entre la gente a don Andrés el maestro que, por su cabeza de pelo blanco, era fácil localizarle. Y puedo asegurar que, fuera un entierro pequeño o grande, era una persona que estaba en todos.
     

  • Otro recuerdo era la alegría bulliciosa de la misa de las bodas, con cuchicheos incluidos, en las que un monaguillo (generalmente, el más veterano de los que ayudaban a misa) ponía el yugo a los novios. Éste consistía en poner el paño de hombros sobre la cabeza de la novia y los hombros del novio, a la vez que rodeaba el cuello de ambos con una estola. El significado estaba claro, que era la sumisión que se deben uno al otro bajo el yugo del matrimonio, cosa que no cambiará nunca aunque haya desaparecido esta ceremonia. No era fácil hacer bien este trabajo de monaguillo, pues requería cierta habilidad para no hacer un desaguisado en el peinado y el velo de la novia, o que cayera todo el tinglado al suelo antes que el celebrante deshiciera el yugo. En estas misas, generalmente, nos daban propina.
     

  • También recuerdo el alborozo con que participábamos en la celebración por todo lo alto de la Primera Misa de un hijo del pueblo. La víspera solía ponerse una bandera blanca, pequeña, en lo más alto del campanario, en la campana del reloj. Los monaguillos solíamos ir al convite y, francamente, lo pasábamos bien. Recuerdo participar en la misa de don Ceferino Mangas, don Agustín Velasco Merchán, don José María Mateos, don José María Galache, don Cesáreo... Lo de menos ahora es saber que algunos de estos dejaron el sacerdocio; yo los recuerdo sacerdotes porque quiero ser fiel a mi memoria de monaguillo; y en estos momentos unos y otros son lo que son porque, por encima de todo, han sido fieles a sí mismos. En aquella época había un gran plantel de seminaristas. Posteriormente, también fueron sacerdotes don Andrés, don Bernardo (monaguillo de mi época) y don Manuel Merchán. Para todos ellos mi recuerdo más cariñoso.
     

  • Recuerdo también la celebración dominical de la Misa Mayor, con más o menos solemnidad según las fechas. Acabada la cual, asistíamos los niños a la catequesis entrando de nuevo en fila en la iglesia, cantando aquello de “vamos niños al sagrario, que Jesús llorando está, pero en viendo tantos niños muy contento se pondrá; no llores Jesús, no llores que me vas a hacer llorar, y los niños de este pueblo te queremos consolar”. Otra curiosidad que recuerdo ahora es que, al acabar la misa, a veces había en la plaza, a modo de exposición, un carro recién pintado, muy bien decorado, que el pintor exponía antes de entregar al dueño para admiración de todos. O al menos eso es lo que yo pensaba...
     

  • Otra escena que viví muchas veces fue la de llevar el Viático a algún enfermo o acompañar a don Ramón a dar la extremaunción a un moribundo. En estos casos, el monaguillo llevaba una campanilla (una esquila decíamos nosotros), y la hacíamos sonar por las calles avisando de nuestra presencia a los transeúntes, que se arrodillaban en el suelo hasta que nos alejábamos (cosa que me causaba cierta impresión). Para mí era muy triste ver en algunos casos escenas de dolor, y los familiares llorando, rodeando la cama del moribundo, mientras se le administraba la extremaunción. Ahora, desde la lejanía, considero que los monaguillos, en estos casos, vivíamos en silencio y muy de cerca momentos muy tristes e íntimos en las familias del pueblo.
     

  • En la fiesta de Todos los Santos los monaguillos nos turnábamos en el cementerio, unos cantando responsos, y otros en el campanario tocando a difuntos casi todo el día, con intervalos, creo, de media hora. El oficio de tocar las campanas, inherente al trabajo de monaguillo, era a veces duro. Entonces no estaban automatizadas las campanas, y había que subir siempre las desgastadas escaleras de caracol, hiciera el tiempo que hiciera, lloviendo a cántaros o con la cadena del badajo pingando de hielo o retirando nieve de encima de la campana.
     

  • Otro día de mucho trabajo en la vida de monaguillo era el “día de Difuntos”. Venían muchos curas del pueblo, y ese día decían tres misas cada uno. Ayudar a una misa, a veces era pesado e incluso aburrido, cuánto más duro era tener que ayudar a tres misas seguidas, con el frío de noviembre, de rodillas sobre las frías losas de piedra de la iglesia, todavía en pantalón corto, y encima que te tocara un cura de los que no daban propina...
     

  • En el rezo diario del Rosario, al atardecer, solíamos estar un grupo muy reducido de personas, por eso lo hacíamos en los bancos de atrás y con una sola bombilla encendida. El hecho de ser monaguillos, en parte nos obligaba a ello, aunque muchas veces escapábamos. En vacaciones (Navidad, Semana Santa y Verano) a los de siempre se unían a este rezo los seminaristas, que ellos sí acudían en grupo, y eran un poco el ejemplo a seguir. Recuerdo que en aquella edad (debía tener once años), y participando del monótono rezo del rosario, supe el más completo significado de la palabra “aburrirse”. Quién me iba a decir a mí que aún me quedaban muchos rosarios por rezar...
     

  • En aquella época mía de monaguillo, recuerdo que había muchos entierros de bebés. No se me olvidan aquellas dos hileras de pequeñas sepulturas a la entrada del cementerio. Ignoro el motivo de porqué morían tantos niños; quizá los mayores que yo, sí lo recuerden. En mi familia conocí el entierro de algún primo, y lo viví más de cerca en la muerte de una hermana mía de seis meses. Ocurrió cuando todavía era yo muy pequeño. Y es curioso que lo único que recuerdo, muy vagamente, son las flores que cubrían la niña, detalle de mi tía Aquilina que siempre tuvo un jardín precioso. Esas flores siempre las he distinguido entre las demás.
     

  • Como monaguillo también viví y padecí la restauración de la iglesia, unas obras en las que don Ramón nos metió, y que siempre le agradeceremos todos, por lo que ello supuso de mejora para el pueblo. Como consecuencia, durante no recuerdo cuánto tiempo, todos los actos religiosos los hacíamos en la ermita.

 

Otras fechas que marcaban la vida del pueblo eran las Navidades, Semana Santa y Ferias. En otro capítulo trataré de hacer algún comentario sobre ellas. Sería interminable la narración de tantos y tantos momentos vividos como monaguillo en aquellos años. Pero no quiero extenderme demasiado y trato, sobre todo, de escapar de que todo esto suene a algo autobiográfico.

Termino estas vivencias de monaguillo recordando, como no podía ser menos, a aquellos amigos míos monaguillos de entonces: Poldín, Bernardo, mi primo Angel, Miguel Angel, Fernando Martín, (espero no haberme olvidado de ninguno); y, como más veteranos (que fueron nuestros enseñantes) Fernando el grande y Fernando el chico. Anteriores a este grupo, y que coincidí algunos meses con ellos, fueron Tinín, Ignacio y Mateo cartero; y un recuerdo también para todos los que fueron cogiendo el relevo en este oficio de monaguillo. A todos ellos dedico estas vivencias mías, que estoy seguro son también las de ellos.


J. Benito Glez. Báez
bieitogbaez@yahoo.es
 


cartas

 


JUANJO HOMBRE DE DIOS

El aire de la tarde traía perfumes de incipiente retama primaveral, que eran como sedantes vivificadores para tanta tensión acumulada. "El lugar de Jesús" era un plebiscito, la apoteosis final a la vida de Juanjo sacerdote, Juanjo amigo, Juanjo padre. Hombre de rocosa fe amó a Cristo y a los hermanos con la intrépida fuerza de Pablo, y la dolorida mística de Francisco y Pedro de Alcántara.

La simiente que sus padres iban sembrando en su corazón tenia respuesta en aquel niño que con 3 ó 4 años al recibir el dinero que ellos le daban para golosinas, se lo daba rápidamente a los pobres "y esta fue su trayectoria", la opción por ellos, los marginádos, los de sin voz.

Ante su cadáver, rodeado de miles de personas, que aguantaron de pie la larga ceremonia, era significativo el silencio. Allí no había burocracia social, allí solo había sentimiento de dolor, fe, esperanza y gratitud. A mi mente golpeaba la frase que en su día dijera Pablo VI "La iglesia necesita urgentemente más testimonios que profesores". Juanjo vivió plenamente esta reclama, porque a pesar de sus limitaciones humanas Juanjo fue Evangelio viviente. Su vida y muerte interpela a todos los que nos sentimos cristianos. Pero había llegado su hora, el cáliz estaba a rebosar y Dios certificó su vida siendo mártir de la caridad.

Estrella Moro

 



INJUSTICIA

Siento la muerte de nuestro paisano Juanjo como lo conocíamos todos. Es injusto que una persona con una bondad infinita como él perdiera la vida de esa manera tan brutal.

Personalmente en alguna ocasión había hablado con él y conocía la labor que desempeñaba siempre ayudando a los demás, a los más necesitados.

Me imagino (yo por lo menos) que la imagen que queremos guardar de Juanjo es cuando estuvo en nuestro pueblo dándonos el pregón aquel 27 de Agosto de 2001.

Un abrazo para la familia y decir que de alguna manera siempre quedará con nosotros.

Lola Moro García

 

 


DATOS METEOROLÓGICOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS
Día
Temperatura (ºC)
Presión
(mb)
Humedad relativa
Observaciones
Máx.
mín.
Máx.(%)
mín.(%)
08 18,5 1,5 936 91 38 Niebla. Despejado
09 19,6 3,3 938 82 39 Despejado

10

20,9 4,6 937 83 35 Despejado

11

22,3 5,2 934 72 26 Despejado

12

21,7 6,1 933 76 33 Despejado
13 23,0 7,0 932 78 30 Despejado
14 24,2 7,6 932 81 33 Despejado

SE HA PUBLICADO

Tribuna de Salamanca
14 de Marzo de 2003

Vivienda y población


- Editorial -


El último censo del Instituto Nacional de Estadística revela que, en Salamanca, el 84 por ciento de las viviendas existentes en 2001 se hallaba en buen estado, frente al 14 por ciento de los pisos cuya catalogación oscilaba entre el deficiente y mal estado. Asimismo, y como dato para el análisis, mientras que el número de viviendas creció durante la pasada década en 29.500 unidades, la población censada disminuyó en 32.200 habitantes. Curioso dato, que pone de relieve la existencia de hogares cada vez más reducidos. Y más, si se tiene en cuenta que el número de viviendas vacías creció desde 1991 sólo un punto, mientras que el conjunto de los pisos aumentó un diecisiete por ciento. Esta progresiva disminución de los hogares y el despoblamiento rural vividos durante la última década se pone aún más de manifiesto cuando analizamos las cifras de la capital salmantina, ya que teniendo un censo de 156.000 habitantes sobre los 345.000 habitantes del conjunto de la provincia –algo más del 45 por ciento– su volumen de viviendas sólo representaba algo más de la cuarta parte. Al amparo de estas cifras es fácil concluir que Salamanca tiene ante sí un grave problema de despoblación y envejecimiento, que también afecta a otras provincias de la región, ya que Ávila, León, Palencia y Zamora registraron pérdidas ciertamente preocupantes –66.500 habitantes entre las cuatro–, que deben hacer ver al conjunto de la sociedad que la sangría demográfica y el imparable incremento de la edad media en la región pueden ocasionar ingratas disfunciones en el futuro más inmediato.
 

Tribuna de Salamanca
15 de Marzo de 2003

Lo que nos jugamos


- Braulio Llamero -


He leído que Bush está molesto por la oposición de la opinión pública mundial a sus planes de invasión de Irak. ¿Será cierto? Lo cierto y comprobable es que la opinión pública mundial está más que molesta con los planes de Bush respecto a Irak. (Y en el Reino Unido, son muchos los molestos con su primer ministro; y en España, son una inmensa mayoría los cabreados con la incomprensible actitud del presidente Aznar). Cuestión que se nos plantea: ¿Qué es más importante? ¿Que se moleste uno por la actitud de millones de personas o que se molesten millones personas por la actitud de uno? En democracia, no puede haber más que una respuesta. La opinión de la gente no puede molestar al gobernante, pues en ese caso es evidente que el que sobra es el segundo. La insensatez montada en torno a Irak está haciendo crujir más cosas de las que parece. Cruje la ONU, la Unión Europea, la OTAN, el llamado ‘Eje Atlántico’... Pero crujen además y sobre todo los cimientos de la democracia occidental. Si como todo parece indicar el ataque a Irak se consuma, la quiebra democrática será profunda: los gobernantes –algunos–habrán ido por un lado y sus representados por el opuesto. Por eso es tan importante salir estos días a la calle y gritar, cuantas veces haga falta, ‘No a la guerra’. Si no logramos parar este desatino, las consecuencias no serán sólo para los iraquíes. Y el que avisa no es traidor. Ni desleal. Al revés.


HUMOR - RICARDO
El Mundo - 14 de Marzo de 2003


CONCURSO nº 63
(Plano del casco urbano de nuestro pueblo: PLANO (205 Kb)
 
¿DONDE SE ENCUENTRA? (Nombre de la Calle o Plaza)

Si deseas participar, manda un email
con tu respuesta a la siguiente dirección:
rioyeltes@villavieja.net

SOLUCIÓN AL CONCURSO Nº 62
 

CALLE EMPEDRADA
(Como muy bien indican algunas de las respuestas recibidas, se trata de la antigua cochera del 'coche de línea')

Acertaron:

Vicky Pascua Velasco (Villaviciosa de Odón)
Marian y Manuel José
Marta Bazo
Helena y Mikel Bernal (Urnieta)
Alfonso y Eva
Olegario Sevillano
Juan Luis Vázquez Romero
Antonio Galache Martín (Salamanca)
Inma Fernández Merchán (Santurce)
Macu Vicente (Madrid)
Agustín Rodríguez (Pavía, Italia)
Beatriz García Montero
Priscilia y Eva García Calzada (Lagny-sur-marne, Francia )
Marian y Carlos
Manoli y Andres Hervalejo (Ozoir-la-Ferrière - Francia)
Isabel Vázquez
Manoli y Casildo (Sestao)
José y Eva González Montero
Sonia Prior Alonso
María Tomasa García Martín (Burgos)
José Ángel Mateos González
Juan y María José (Lejona)
J.B.G.B y Suegra (Vigo)
José Luis Ferreira Gonzalez (Cornellá de Llobregat)
Toñi y Nice

Tomás Sánchez Pierna

Al coche de línea le sirvió de dormitorio
durante una prolongada temporada
y hasta hallar otro mas propiciatorio
fue éste de nuestra popular C/ EMPEDRADA

Juan y Montse Zambrana Gutiérrez (Barcelona)

Aunque ahora está asfaltada
aún recuerdo el día
que con la bici me caía
cuando estaba EMPEDRADA.

M.S. Calderero Sánchez
Villavieja de Yeltes, 2003