Domingo, 23 de Marzo de 2003 - Número 64

SUMARIO
  • Operación Bocata
  • Junta Directiva del Hogar de los Jubilados
  • II Trofeo del Padre
  • Funeral por Juanjo en Madrid
  • Recuerdos de una Misa Nueva
  • Juanjo, loco o santo
  • Datos meteorológicos de los últimos días
  • Se ha publicado ...
  • Humor
  • Concurso
"Los ojos
no sirven de nada a un cerebro ciego"
 
Proverbio árabe

Operación Bocata

Este domingo, día 23 de Marzo, está prevista la realización en nuestro pueblo de la denominada Operación Bocata, con la que se intenta recaudar la mayor cantidad posible de dinero para Manos Unidas. Esta organización lo destinará a financiar una serie de proyectos en los países del Tercer Mundo.  A partir de las 13:00 horas se instalarán en nuestra Plaza Mayor una serie de puestos con bocadillos, pinchos, bebidas, etc.

 

Esperamos ofrecer una amplia información sobre este evento en próximos boletines informativos.


Junta directiva del hogar de los jubilados

Recordareis que hace unos meses hubo un proceso electoral mediante el cual se pretendía renovar la Junta Directiva del Hogar de los Jubilados y Pensionistas "Los Charros" de nuestro pueblo. Tras una serie de votaciones, no aceptaciones, dimisiones, nuevas votaciones, etc, etc. la Junta Directiva que en la actualidad rige los destinos de esta agrupación es la siguiente:

Presidente: Sebastián Luis Iglesias
Vicepresidente: Serapio Martín Pulido
Secretaria: Vicenta Sánchez Pereña
Tesorero: Augusto Carballares Cuadrado
Segundo Secretario: Francisco Merchán Puente
Segundo Tesorera: Manuela Martín Sánchez
Vocal: Enriqueta Tapia Fuentes
Vocal: Antonia Corral Barco

Sebastián Luis Iglesias,
presidente del Hogar


Junta Directiva del Hogar del Pensionista "Los Charros"
 


II TROFEO DEL PADRE

Tal y como informábamos en nuestro anterior número, se han venido desarrollando durante las últimas semanas una serie de competiciones deportivas en el Hogar de los Jubilados y Pensionistas "Los Charros" englobadas en lo que se conoce como "Trofeo del Padre". En esta segunda edición, además del Campeonato de Petanca masculino, se han celebrado Campeonatos de Tute y Brisca por parejas en las componentes del Hogar.

La entrega de trofeos se realizó el pasado 19 de Marzo, en las instalaciones del Hogar. Presidieron el acto, Felix Castilla, principal promotor de esta iniciativa, Francisco Estévez, primer teniente de Alcalde y Sebastían Luis, presidente del Hogar.

La pareja ganadora en el torneo de tute fue la formada por Teresa Rodríguez y María Velasco. En la modalidad de brisca por parejas, el trofeo recayó en Angelines Zúñiga y Encarna Cambronero.

En el campeonato de petanca resultaron vencedores la pareja formada por Juan Francisco Holgado Hernández y Ángel Barahona Herrero. Los subcampeones fueron los hermanos Andrés y Avelino Hervalejo Mayordomo.

El certamen contó con la colaboración de la Obra Social de Caja Duero y la empresa Castiarte S.L., que ofrecieron regalos a todos los participantes en las diversas competiciones. Hay que reseñar que en la competición de petanca participaron además de jubilados otras personas de la localidad.

 


Funeral por Juanjo en Madrid

Hemos recibido una comunicación via email en la que se nos informa que mañana lunes día 24 de Marzo de 2003, a las 19:00 horas, se celebrará un funeral por el sacerdote Juan José Gómez Rodríguez (Juanjo) en la Iglesia-Catedral castrense, situada en la calle Sacramento nº 13 (al final de la calle Mayor) de Madrid.


RECUERDOS DE UNA MISA NUEVA


El escrito de Josebeni, VIVENCIAS DE UN MONAGUILLO ha traído a mi memoria la alegría y la expectación con que yo, una niña entonces de unos nueve años, viví la misa nueva de mi primo.

Comenzaba el otoño después de un largo y caluroso verano, corría el año 1958?, ó 1959 quizás? bien no lo recuerdo, dos banderas blancas ondeaban en el campanario junto al reloj, dos jóvenes sacerdotes, hijos del pueblo se preparaban para cantar su primera misa Agustín Velasco Merchán (mi primo) y José María Rodríguez Galache, con tan sólo dos días de diferencia.

En casa de mis tíos y hasta en mi casa todo eran preparativos para el evento. Aquello era mas importante que una boda, me repetía mi tío, aunque se le parecía mucho.

-¿Y dónde está la novia?, pregunté yo

- ¡¡Niña, las monjas se casan con Dios y los curas con la Iglesia!!. Contestó la tía Felisa.

Yo a mis nueve años, no entendí muy bien eso de que los curas se casan con la Iglesia, pero sabía que cuando la tía Felisa ponía ese tono tan solemne y tajante era mejor no seguir preguntando.

Toda la familia estaba alborotada con el acontecimiento, ir y venir de gentes, ropas nuevas, felicitaciones, regalos, comentarios , bromas, no se hablaba de otra cosa.

Unos días antes comenzaron los preparativos para el banquete, se sacrificaron dos terneras en el matadero (dos churras, como decíamos entonces) que resultaron ser bien bravas, se las lidió en el corral del mismo matadero, y los chavales lo pasaron en grande, recuerdo ver torear a Castor Cartero. La comida fue preparada en la casa del corral de Carmen Galán, no se me olvida a mi aquel corral, tenía un retrete que si tirabas de una cadena salía agua, yo nunca había visto aquello. La jefa de cocina era la señora Estefania, con su corte de ayudantes y pinches entre ellas mi madre y mis tías, todo pariente o amigo arrimaba el hombro con lo que podía, hasta los niños iban y venían acarreando agua desde el grifo de Romero, ¡con carretillos de cuatro cántaras!, mas de una pereció en aquellos días. Alguien de la cocina tuvo la "infeliz" idea de que los niños y niñas echáramos una mano ayudando a matar los gallos. Estaba el corral lleno de hermosos gallos con las patas atadas que extendían sus alas y revoloteaban, de un lado para otro intentando escapar de las manos de sus verdugos, los niños. Lo que allí ocurrió, mejor no lo cuento, fue un horrendo y macabro espectáculo ¡Qué manera tan poco ortodoxa de decapitar gallos!, ¿lo recordáis alguno? José Ignacio, Toño y Angel Montero, Manolo Calderero, mi hermano.....

Durante los dos días que duraron los preparativos del banquete, los niños allí comíamos, jugábamos, fastidiábamos y ayudábamos en lo que podíamos. El día de la ceremonia también comimos allí, los mayores en el café de Nino.

Mi padre le gastaba bromas y le daba consejos a mi primo Agustín, sobre la celebración de su primera Misa: que tuviera cuidado no se le cayera el misal, que si se sabía bien lo que tenía que cantar, que si se le olvidaba algo que siguiera "pa lante", que no se equivocara......

Y llegó el día tan esperado, muchos cohetes, muchos nervios, muchos forasteros, muchos curas, vestidos nuevos, olor a colonias........., los familiares teníamos un lugar privilegiado en la iglesia, yo me coloqué en un sitio estratégico desde donde se divisaba bien todo, no quería perderme un solo detalle, ¡¡ jamás he oído una misa con mas atención!!, ¡mira que si se equivocaba!, ¡si se le caía el misal!, ¡si no sabía cómo seguir!....... pero no ocurrió nada de eso, todo fue bien, y ¡ya tenía un primo cura!, eso si "casado con la Iglesia" aunque no entendía cómo. El sermón no recuerdo quien lo dijo ni qué dijo, sólo quedaron en mi mente dos palabras: "QUERIDO MISACANTANO" que por cierto las repitió varias veces, eso no fue de mi agrado, llamaba a mi primo MISACANTANO, no se por qué lo asociaba con cantamañanas, cosa que mi padre me lo atribuía con frecuencia, ¡ yo era una CANTAMAÑANAS y mi primo un MISACANTANO!, no me gustaba.

Luego llegó el besamanos, los padrinos de ceremonia uno de cada lado, don Mariano Galán y señora y la madrina de pila, la tía Felisa, un poco por detrás con un gran frasco de colonia y un paño reluciente de blancura, rociando y limpiando de vez en cuando las manos del MISACANTANO. Las manos de mi primo eran especiales, o por lo menos a mí me lo parecían, no eran como las de mi padre, rudas y llenas de heridas de trabajar en el campo, ni como las de mi tío, con algunas uñas negras de golpes fallidos con el martillo, ni como las de don Ramón, rechonchas y coloradas, las manos de mi primo eran delicadas y blancas, muy blancas, y en el dorso tenían vello muy largo y negro que se extendia hasta la última falange de cada dedo y contrastaba con el blanco de la piel, y ese día olían muy bien.

Por la tarde hubo "rosca" como en las bodas, a mi tío José Manuel le encantaba bailarla, lo que no hubo fue novia, pues la Iglesia no asistió.

Yo comí demasiada tarta y al día siguiente me puse muy malita y cuando me preguntaban si quería algo, contestaba con rabia: ¡¡Yo no quiero nada de la misa!!. A la tía Felisa le hacía mucha gracia y me lo preguntaba varias veces. Y cuando ya de mayor nos veíamos , después de intercambiar el correspondiente saludo, siempre me recordaba ¡¡¡Yo no quiero nada de la Misa!!!

Paqui Bogaz Merchán,
 
fbogaz@yahoo.es

 


JUANJO, LOCO O SANTO

 

Hoy hace exactamente un mes de ser asesinado. Muchas son las páginas que se han escrito sobre él. Creyentes y no creyentes, admiradores y detractores. Los que le defienden a ultranza y los que le acusan de revolucionario por sus formas de vivir el Evangelio. Se le ha engrandecido hasta el heroísmo y se ha tremolado su nombre como bandera de contradicción entre los sacerdotes, sus hermanos.

Pero nadie ha dicho que en Brasil, en dos ocasiones, estuvo en el punto de mira de los rifles por defender a “los sin tierra” y proteger y apadrinar a “los niños de la calle”; que en una de ellas, como aviso, acribillaron su ropa a balazos; que realizó gestiones para adoptar y traer consigo a alguno de esos niños. Y, por último, que para contrarrestar la expansión de las sectas, creó y puso en marcha, en tan sólo dos años, más de veinte comunidades, con sus respectivos centros de atención humanitaria y cristiana, entre las favelas y poblados más miserables de la diócesis de Teresina.

Era la Providencia Divina la que permitió y tenía previsto en la ciudad salmantina, donde tantas veces había ejercido de buen samaritano, este glorioso linchamiento de manos de un “pobrecito marginado”. ¿No es misterioso, pregunto yo, que el joven homicida fuera también, aunque de origen ceutí, un “niño de la calle”?

Al principio, era noticiado como un acto más de violencia de los muchos que a diario se repiten. Información sensacionalista, de corazón semiabierto y sin alma.

Nadie se atrevía a ahondar en el sinsentido del agresor, hoy verdugo, y mucho menos de inquirir, por comodidad o cobardía, indeferentismo o incredulidad, estulticia o dogmatismo en el significado profundo que Juanjo imprimía a su apostolado diario “hasta darse totalmente por el bien de sus hermanos”.

Después, aquella lectura fría se iba templando y hoy, que tanta importancia se da a la estadística, estos son los resultados: el veintiuno por ciento, sorprendido y confuso por su generosidad sin límites, lo llama “filántropo”, “altruista”, “solidario” o cariñosamente “loco”; el treinta y siete por ciento eleva sus cualidades morales a virtudes religiosas en coherencia con su fe y su doctrina; el veintiséis por ciento sobrevuela los términos de “sacerdote”, “párroco” o “cura” y lo considera fiel “imitador de Jesucristo”, y, el dieciséis por ciento restante lo califica de “mártir”.

Pero fue el día del sepelio cuando los más de tres mil asistentes pudimos escuchar la voz de “los sin voz”, de los débiles, de los marginados, de los sencillos, de los limpios de corazón. De aquellos que por medio de su palabra –la de Juanjo- de su sonrisa, de su mirada, de su puerta siempre abierta habían recobrado la paz en sus conciencias y emergiendo de la desesperanza habían bronceado su piel con el calor del abrazo de Dios.

A ellos se sumaba el A. A. de la diócesis, obispo de León, con la lectura de tres oportunas páginas, sugerentes, edificantes, esperanzadoras y misioneras, del testamento espiritual de Juanjo a una sociedad borracha de consumo.

Y el plebiscito espontáneo de aquella tarde de marzo perfumada con flor de retama, como decía E. Moro, se transformaba en apoteosis triunfal de su cuerpo yacente, vaticinador de futuras primaveras.

Hoy solo nos queda esperar que, como grano de trigo caído en tierra bien labrada y excelente tempero, se convierta en espiga dorada con candela de ciento por uno.

Porque los que le conocimos de cerca, íntimamente, sin prejuicios ni hipocresías, adulaciones ni candidez, teniendo como modelos a S. Francisco de Asís, S. Juan de la Cruz y S. Pedro de Alcántara, Juanjo fue: Hombre de oración y penitencia, humilde y veraz, sincero y mortificado, caritativo y siervo de todos, cuya fuerza la recibía de Cristo Crucificado –su seña y bordón- de Jesús vivo en el Tabernáculo y de la devoción a María madre de la humanidad entera y señora del Campo Charro y de las Riberas del Yeltes.

Dejemos la oficialidad eclesiástica, intérprete y guardiana de la Palabra de Dios, que examine su incansable caminar de “sandalias y alforjas” y escudriñe a fondo su conducta para ver si sus acciones, como ya lo ha hecho con parte de sus escritos, se ajustaron al mensaje del Evangelio.

Estas son las únicas y valederas reglas para discernir, juzgar, aprobar y confirmar la heroicidad del testimonio de su vida.

Recemos para ello. Porque los que le conocimos y vimos, tratamos y tuvimos nuestras manos entre las suyas, estamos seguros que practicó las obras de misericordia, siguió al pie de la letra los consejos evangélicos del Sermón de la Montaña y consumó su obra con aquel: “no hay mayor prueba de amor que dar la vida por el amado”.

Sin duda alguna que la Virgen del Yeltes le concedió su asistencia, por haber recitado, cual “juglar con alma”, esta súplica que alguien, creyéndola su retrato, enmarcó con alborozo para el Lugar de Jesús de Villares de Yeltes.

¡Santa María del Yeltes!
danos locos, locos fuego
al calor de ESTE LUGAR:

De los que se comprometen a fondo,
de los que se olvidan de sí mismos
de los que aman más que las palabras,
de los que entregan su vida hasta el fín.

Danos locos, locos ascua,
chiflados y majareta,
capaces de dar el salto hacia la inseguridad
hacia la incertidumbre sorprendente de la pobreza

Danos locos, locos lumbre
que fulguren de humildad
que acepten extinguirse en la brasa,
enamorados de una forma de vida sencilla.

Danos locos, sabios locos,
obedientes y sumisos,
amantes de la paz, la naturaleza y el horizonte,
espontáneos y dispuestos, tenaces, dulces y fuertes.

Danos locos, santos locos,
silenciados o de altar
a lo Francisco de Asís o Teresa de Calcuta,
Pablo de Tarso, Pedro de Alcántara o el Cura de Ars.

Danos locos, muchos locos,
juiciosos, listos y cuerdos
Santa María del Yeltes.

Agustín Velasco Merchán.
 


DATOS METEOROLÓGICOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS
Día
Temperatura (ºC)
Presión
(mb)
Humedad relativa
Observaciones
Máx.
mín.
Máx.(%)
mín.(%)
15 21,0 6,1 932 84 40 Despejado
16 19,0 6,4 935 82 49 Casi despejado

17

17,1 5,1 933 69 35 Casi despejado

18

19,6 3,7 931 71 37 Casi despejado

19

18,8 1,9 935 80 30 Despejado
20 18,6 - 0,2 934 76 26 Helada. Despejado
21 19,2 1,3 926 59 27 Despejado

SE HA PUBLICADO

Tribuna de Salamanca
14 de Marzo de 2003

Miedo al pueblo


- Braulio Llamero -


A muchos políticos les encanta halagar al pueblo, esa abstracción. Pero cuando lo ven –o creen verlo, porque las abstracciones no existen–, palidecen del susto. Y no, no estoy pensando en los efectos colaterales domésticos de la inminente invasión de Irak, aunque también. Estoy pensando en esa carga policial contra unos regantes del río Carrión, frente al castillo de Fuensaldaña, sede de las Cortes de Castilla y León, cuando se celebraba el último pleno de la legislatura. La Policía no acostumbra a cargar porque sí, sin una orden expresa del político de turno. Así que la pregunta es: ¿A quién puede dar miedo o molestar que un grupo de regantes acuda al legislativo regional a plantear sus demandas? Ignoro los detalles. No me costaría creer que los manifestantes se hubieran podido pasar, intentaran entrar a la fuerza o desobedecieran todas las órdenes. Pero incluso en ese supuesto, si yo fuese un político regional estaría encantado de que alguien eligiese el castillo de Fuensaldaña para protestar. Pues lo que más daña a las Cortes de Castilla y León, a las instituciones autonómicas en general, es la indiferencia, o que nadie se interese por ellas, ni sepa dónde están o qué hacen. Si yo hubiera sido el responsable político, ante esos regantes palentinos ‘sitiando el castillo’, hubiera ordenado bajar el puente levadizo para que entraran a contar lo que quisieran. ¿Qué mejor campaña de publicidad? ¿Qué mejor forma de mostrar al pueblo que las Cortes son pueblo? Lo que está fuera de lugar, me temo, es que unos teóricos representantes del pueblo manifiesten tanto miedo ante una ínfima parte del pueblo, esa abstracción. atas disfunciones en el futuro más inmediato.


HUMOR - VENTURA & COROMINA
La Vanguardia  - 22 de Marzo de 2003


CONCURSO nº 64
(Plano del casco urbano de nuestro pueblo: PLANO (205 Kb)
 
¿DONDE SE ENCUENTRA? (Nombre de la Calle o Plaza)

Si deseas participar, manda un email
con tu respuesta a la siguiente dirección:
rioyeltes@villavieja.net

SOLUCIÓN AL CONCURSO Nº 63
 

CALLE PELIGROSA
 

Acertaron:

Joaqui Carballares
Vicky Pascua Velasco (Villaviciosa de Odón)
Marta Bazo (Salamanca)
Marian y Manuel José (Tenerife)
Juan González (Lejona)
Mamen Rodríguez Blanco (Salamanca)
Macu Vicente (Madrid)
Ana Molinero (Bélgica)
José Ángel de 'los Correderas' (Valladolid)
Pepe Galache Martín (Salamanca)
Olegario Arias (Champigny, Francia)
Manoli y Andres Hervalejo (Ozoir-la-Ferrière - Francia)
José Ángel Mateos González
Manoli y Casildo (Sestao)
Toñi y Nice
Jesús Estévez Mateos (Burgos)
José Benito y Daniel (Vigo)

Tomás Sánchez Pierna

Aunque su nombre nos presuponga a temerosa
nunca se le podido tildar ni de sospechosa
a nuestra típica calle " LA PELIGROSA "

M.S. Calderero Sánchez
Villavieja de Yeltes, 2003