Domingo, 30 de Marzo de 2003 - Número 65

SUMARIO
  • Operación Bocata
  • No a la guerra
  • Desde Argentina
  • Eucaristía por Juanjo en Villares de Yeltes
  • Funeral por Juanjo en Madrid
  • Inquietudes
  • Semilla de Vida
  • Nostalgia de mi pueblo (V)
  • Datos meteorológicos de los últimos días
  • Se ha publicado ...
  • Humor
  • Concurso
"Actuar es fácil,
pensar es difícil;
actuar según
se piensa es
aún más difícil".
 
J. W. Goethe

Operación Bocata

Tal y como estaba previsto el pasado domingo, día 23 de Marzo, se celebró  en nuestro pueblo la denominada Operación Bocata. Bajo los portales de nuestra Plaza Mayor se instalaron una serie de puestos en los que por una módico donativo, podía adquirirse un bocadillo o un pincho.

Tal y como se esperaba, una gran cantidad de villaviejenses se acercó por los puestos instalados para aportar la correspondiente colaboración económica.

La recaudación ascendió a unos mil doscientos euros. Hay que destacar además la gran colaboración de un numeroso grupo de personas que donaron tortillas, empanadas, hornazos, bebidas, etc. etc.

El dinero recaudado se le entregará a la delegación diocesana de Manos Unidas en Ciudad Rodrigo.  Esta organización lo destinará a financiar una serie de proyectos en los países del Tercer Mundo. 


no a la guerra

Desde hace ya varios días, el balcón de la Justicia de nuestra Plaza Mayor luce también, como en otros muchos lugares de la geografía española,  pancartas contra la guerra. Los villaviejenses nos sumamos, por tanto, al clamor de esa inmensa mayoría de españoles que están en contra de la guerra en Irak y que según reflejan las últimas encuestas asciende a un 91% de la población.


 


Desde Argentina

Nuestros querido amigo Abel,  de la Asociación Hispano Argentina de Santa Rosa La Pampa, nos envía un par de fotos de sus ascendientes en sus primeros años de residencia en Argentina. Las imágenes nos muestran al grupo familiar de  Florián Martín Herrero, natural de Villavieja. Nuestro paisano tuvo una descendencia de ocho hijos, de los cuales tres ya han fallecido. El número de descendientes se concreta en 13 nietos, 31 bisnietos y un tataranieto (en breve, parece ser que nacerá uno mas).

En la primera de las fotos vemos a la familia con ropa de faena en el campo

A continuación transcribimos los nombres de los hijos de la familia de Florián Martín y de su esposa que aparecen en esta segunda foto. Son de izquierda a derecha del observador, de pie: Miguel (nacido en Bogajo), Joaquina (nacida en Bogajo, ya fallecida), Manuel (nacido en Villavieja), Paula (nacida en Bogajo y madre de nuestro informante) y Andrés (nacido en Villavieja, ya fallecido). Sentados: Ángel, Florián (hijo) y Luisa, todos ellos nacidos en la República Argentina, el primero de los cuales ya ha fallecido.


eucaristía por juanjo en villares de yeltes

El pasado lunes, 24 de marzo, se celebró en la Iglesia Parroquial de Villares de Yeltes una solemne Eucaristía en memoria del sacerdote Juan José Gómez Rodríguez (Juanjo). El acto estaba organizado por las hermanas pertenecientes a la Congregación de Marta y María. Asistieron gran número de estas religiosas así como varios sacerdotes desplazados ex profeso desde diversos puntos de España, especialmente desde la diócesis de Mondoñedo (Lugo). Asimismo tomaron parte activa en dicha Eucaristía una gran cantidad de fieles de nuestro pueblo que se desplazaron a la vecina localidad de Villares de Yeltes.


FUNERAL POR JUANJO EN MADRID

Con motivo de haber pasado un mes desde la muerte de Juanjo, el presbiterio diocesano de Ciudad Rodrigo, residente en Madrid, ha querido dedicarle un recuerdo celebrando la Eucaristía en memoria del sacerdote ejemplar, misionero, apóstol de pobres y desfavorecidos, benefactor de los más necesitados, muerto en Salamanca a manos de un asesino. El 24 de marzo le recordamos con una Celebración Eucarística.

A las 19,30 horas en la Santa Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas de Madrid se celebró un funeral en recuerdo a nuestro hermano Juanjo. La Eucaristía, seguida con gran devoción por los fieles que llenaban el espacioso templo que invita a la oración, a la piedad y al recogimiento, estuvo presidida por D. Tomás Rodríguez Sánchez, Vicario de la Armada y familiar de Juanjo y acompañado de 14 sacerdotes concelebrantes de la diócesis de Ciudad Rodrigo.

A la invitación del celebrante para que los presentes que lo desearan, expusieran algún dato e hicieran una breve semblanza sobre Juanjo, al finalizar el evangelio varios de los asistentes seglares dieron testimonio de la vida modélica de Juanjo y destacaron en él su humildad como virtud sobresaliente, su vida interior, su devoción a la Santísima Virgen y a la Eucaristía y su desprendimiento total de los bienes materiales sino eran en beneficio de los pobres; no tenia suyo nada nunca. También destacaron el que era “hombre de Dios”, “apóstol sufriente con los marginados” “siervo de todos” “ voz de los que imploraban su auxilio y como resumen de todo “evangelio viviente”. Entre los participantes cabe destacar el cariño que le tributaban los feligreses de Ahigal y Villavieja así como algún compañero sacerdote.

En el canto que dirigió un organista muy avezado participó el presbiterio en pleno y todos los fieles asistentes. Se terminó el acto cantando el: “ Tú nos dijiste que la muerte no es el final del camino...”.

Sin duda Juanjo desde el Cielo nos acompañó con alegría. Desde allí nos enviara sus bendiciones y su muerte será semilla de muchas vocaciones sacerdotales

TOMÁS RODRÍGUEZ SÁNCHEZ
Vicario de la Armada


 Inquietudes

Inquietudes, una visión diferente de ver la vida, una representación de jóvenes, “LA PASIÓN” y un recuerdo imborrable de las experiencias vividas junto a él, avalan la siembre de Juanjo en tierras del Campo Charro.

Seguro que muchos jóvenes como yo pasaron por su vida pero por la mía no pasó nadie como él. Nadie que se le asemeje siquiera un poco.

Juanjo sembró los corazones la semilla de la esperanza, vivió para enseñar a no frivolizar en este mundo materialista y congrego a numerosos jóvenes, antes ajenos a la fe, alrededor de la Pasión; una forma previa de vivir la Semana Santa en los pueblos de Salamanca que conmueve las conciencias, todas.

Gracias a él se cumplen diez años de esta iniciativa que es sólo una pequeña muestra de su vida altruista y de su existencia de bien, de paz. En su nombre, siempre al lado de los débiles, me atrevo hoy a pedir que termine pronto esta guerra injusta.

Gracias, Juanjo, siempre. Te pedimos que nos ayudes a saber continuar tu difícil labor en esta tierra.

Angélica  CORRAL
 


SEMILLA DE VIDA

Carta abierta a JUANJO , MÁRTIR de la Caridad

Queridísimo hermano Juanjo. En la paz del Señor.

Por el correo del espíritu te envío este mensaje al cielo, a la Casa del Padre Dios, a la que te llevó tu ardiente amor a los pobres. Ellos han sido el pasaporte para tu entrada en la mansión eterna. ¿Cuántos salieron a recibirte rebosando alegría y entusiasmo porque tú fuiste su amigo entrañable, compartiendo con ellos techo y pan, les acompañaste por el duro camino de la marginación, la pobreza, el desamparo, los levantaste de la cuneta del olvido para acercarlos a la mesa compartida del amor fraterno, de la dignidad personal y ahora gozan de la gloria?. ¿Te diste cuenta el día de su funeral, cuando en “el lugar de Jesús”, repleto de fieles, de amigos, de admiradores resonaba en el aire la melodía gloriosa de tantos testimonios que ponían de relieve tu vida entregada a los más pequeños, a los más necesitados, a los pobres?. Juanjo, ¿ viste las lágrimas de tantas personas que llorábamos tu separación, tu inesperada separación en la flor de la vida?”. ¿ No será este el manantial de amor que va seguir fluyendo en esta tierra, en esta Diócesis, en estos pueblos, porque bebieron en tu fuente el agua limpia de la verdadera fraternidad apostólica, del verdadero amor a Jesús?

¿Quién te ha entregado a la muerte?. Vas a llevar consuelo y aliento a un joven emigrante y él corta tu respiración, te deja sin aliento de vida, pero tu amor hacia él, tu perdón generoso te abre las puertas de la VIDA ETERNA. Ahora todo es luz, ahora todo es gracia; ahora en todo y siempre es PASCUA.

Cuántos jóvenes, niños, personas mayores, matrimonios, religiosas... tenemos experiencia de tu cercanía y atenciones. De tantas horas de oración, de tantos pasos por los caminos polvorientos, con nieve, frío, lluvia o sol... de las comidas ofrecidas a los peregrinos que se llegan a tu casa o al “lugar de Jesús”, tantos fríos apaciguados con la limpia ropa que a ti te regalaban y tu la dabas a quienes veías con necesidad...

Oye, Juanjo, si tu camino ha sido el camino de Jesús, si tu vida y tu muerte han sido como las de Jesús con sufrimiento, incomprensiones, dolor, pasión... ¿qué hemos de hacer nosotros que vivimos en la otra esfera de la comodidad, de la abundancia, del egoísmo, la indiferencia...¡del miedo a los pobres! Para entrar en el Reino?

Espero tu respuesta. No tardes. Ayúdanos a vivir la esperanza. La muerte ha sido vencida por la Vida, por la Vida de Cristo, por tu entrega por amor, semilla fecunda de un nuevo amanecer. Sigues con nosotros. Un abrazo entrañable de todos tus amigos. En su nombre.

Sor Matilde de Inés
Hija de la Caridad
 


nostalgia de mi pueblo (v)

Las vacaciones de Navidad

Los recuerdos se mezclan en la memoria como las hojas de los árboles, haciendo que a veces no se puedan distinguir con total claridad. No obstante, sigo escudriñando en mis recuerdos; y cada vez que me pongo delante del folio en blanco mi memoria se vuelve niño, haciendo que los recuerdos de mi infancia sigan fluyendo suavemente, hilvanando hechos y costumbres vividos en mi niñez. Las Navidades eran otras fechas que marcaban la vida de mi pueblo. Siempre fueron para mí unos días muy entrañables; no sé si por el hecho de nacer el mismo día de Navidad o por haber vivido siempre con cierta profundidad el significado religioso de esos días.

En aquellos años de mi infancia, lo primero que señalaban la llegada de las Navidades eran las vacaciones escolares con el reparto de naranjas, una para cada niño, al salir a mediodía el último día de escuela. Todos recordamos al Sr. José Manuel y al Sr. Matías, con una carretilla cada uno, cargadas de cajas de naranjas, repartiéndolas en todas las escuelas, incluso en aquéllas tipo "guarderías", que había en alguna casa particular. Nunca he sabido el "porqué" de ese obsequio establecido en el antiguo Régimen. No sé si sería para promocionar el consumo de dicha fruta, o simplemente un regalo para los escolares, de las regiones que la producen. Sólo sé que este hecho marcaba el comienzo de las vacaciones navideñas.

Otro recuerdo de aquellos días era la primera visita que hacíamos a ver el "belén", que todos los años montaban en la iglesia, a un lado del presbiterio. Nos apelotonábamos para verlo, y cada año descubríamos algo nuevo en él. A mí siempre me llamaba la atención el río que cruzaba por medio del "belén", y tardé en darme cuenta que estaba hecho con un cristal (entonces no había papel de aluminio). A veces armábamos tal barullo, que parece que estoy viendo todavía a don Ramón saliendo de un confesionario para mandarnos guardar silencio. En aquella época se hacían "belenes" en algunos hogares del pueblo, pocos. El que recuerdo con más cariño, quizá porque fue el primero que ví en una casa particular, es el de la casa del Sr. Angel el mudo, que lo hacían en el portal, con musgo, y muy bien iluminado, cuando esta familia vivía en la esquina de la calleja del Sr. Manolo el chófer.

Todos los años, en estos primeros días de vacaciones, se repetía otra escena inolvidable: a diario, un montón de niños nos apretujábamos en el escaparate del comercio del Sr. Santiago Romero para ver, y observar con la máxima atención, los juguetes allí expuestos como reclamo del día de Reyes. Allí se nos pasaba el tiempo mirando todos los juguetes, uno por uno, ilusionados, aplastando materialmente la nariz sobre el frío cristal los de la primera fila, hasta empañarlo con nuestro vaho. El Sr. Santiago Romero disfrutaba viéndonos allí asomados y, a veces, les daba cuerda a aquellos preciosos juguetes de hojalata o mostraba a las niñas alguna de aquellas muñecas que todavía ni cerraban los ojos ni lloraban ni andaban. Para todos, aquel escaparate era el sueño más bonito de aquellos días, y la mejor referencia para luego escribir la carta a los Reyes Magos.

Otra actividad infantil, inolvidable, de los días de vacaciones era ir a pedir el aguinaldo por las puertas, cantando villancicos, acompañándonos de zambombas (hechas por algunos padres un poco "manitas", con la vejiga de los cerdos de la matanza), con castañuelas o simplemente haciendo sonar dos tapaderas de algunas cazuelas retiradas de servicio. Y lo hacíamos por pandillas, llamando a la puerta de las casas, empezando por las de los familiares del grupo, que era de quienes con más seguridad esperábamos nos dieran algunas perras. Recuerdo que el villancico que mejor sabíamos y más cantábamos entonces era uno que, creo, lo había compuesto el inolvidable Juan Ignacio: "En invierno, en invierno, y en puro rigor, nace el Niño Jesús nuestro Salvador..." Al final del recorrido, repartíamos las ganancias. De esta costumbre de cantar el aguinaldo me quedó en la memoria una frase que al llamar a la puerta de una casa y soltar la pregunta de siempre: ¿Dan permiso para cantar el aguinaldo?, alguna vez salía a la puerta la dueña, y después de reconocer uno por uno de quién éramos, nos daba unas perras y nos decía: "Tomad, pero esta vez no cantéis, que este año estamos de luto". Debía ser yo muy pequeño, pues me quedó grabada esta frase como algo que yo todavía no comprendía muy bien.

La matanza era otra de las jornadas que, en casi todos los hogares de Villavieja, se celebraba esos días de la Navidad. Poco o nada tengo que aportar a algo tan conocido como es la matanza en mi pueblo. De pequeños, siempre anduvimos por medio, estorbando la mayoría de las veces. Pero sí recuerdo, en lo más lejano de mi memoria, allá en la calleja del Cuco, la primera vez que me despertaron de madrugada y, todavía limpiándome las legañas, salí a la calle y vi a mi padre y tres hombres más sujetando al marrano tumbado en la mesa de matar; y entre los estremecedores gruñidos del animal me gritaban que agarrara por el rabo y tirara fuerte para que no se escapara, y yo con todas mis fuerzas obedecía y observaba con la máxima atención todo lo que hacían los mayores, hasta ver luego ya en el suelo al marrano muerto. Después miraba cómo lo cubrían con paja, arrimándola bien, y lo chamuscaban, y luego iban raspando las cerdas y lavando al animal hasta dejarlo preparado para la segunda fase de la matanza, que era abrirlo en canal e irlo ordenadamente descuartizando, separando cada pieza para un destino distinto. Recuerdo que lo primero era cortarle un trozo de lengua para llevar al veterinario a analizar. Mientras daba el visto bueno, la gente desayunaba; y luego continuaba la matanza todo el día y parte del siguiente. En la actualidad, ha habido el acierto de institucionalizar la matanza, como una fiesta más, celebrándola en la plaza para todo el pueblo, con el fin de recordar la que antaño se hacía en casi todas las casas de los villaviejenses.

La fiesta de los Quintos, el día de Nochevieja, me quedó en la memoria como un día en que los chavales no perdíamos de vista al grupo de mozos, que celebraban la fiesta por todo lo alto. A media mañana solíamos bajar hasta el Rodeo a esperar a los Quintos; los más atrevidos bajaban casi hasta donde actualmente está la piscina. Los Quintos iban a la dehesa y desmochaban unas cuantas encinas, y luego volvían para el pueblo con dos carros de leña, algunos de ellos subidos encima con la bandera y cantando alegremente la canción que les había compuesto Juan Ignacio. Esta leña era descargada en la plaza, donde quedaba preparada para hacer la hoguera de Nochevieja. Recuerdo que había momentos del día en que los acompañábamos por las calles del pueblo, cantando en pandilla detrás de ellos, turnándonos en llevarles la damajuana que les abastecía de tinto para engrasar las gargantas. La fiesta de los Quintos era mucho más que todo esto, pero ajustándome a lo que quedó en mi memoria de niño diré que el último momento que yo veía a los Quintos era en la misa primera del día de Año Nuevo, que solían ir esforzándose por aparentar normales, con bandera y todo. Me llamaba la atención aquello de inclinar la bandera en el momento de la consagración. Mientras estaban en misa, y cada "Dominus vobiscum" eran, en cierto modo, controlados por don Ramón. Al acabar la misa colocaban la bandera donde hubieran acordado y cada uno para su casa...

Ya en aquella época la fiesta de Reyes constituía para nosotros motivo de mucha ilusión, precedida de cierto nerviosismo, esperando se cumplieran todos nuestros sueños. Teníamos total confianza en que lo que habíamos pedido nos lo iban a traer los Reyes. Sin embargo, con la alegría de ver todo lo que nos habían traído se mezclaba luego un poso amargo por algo que nos había faltado. Y, como consecuencia, mirábamos de reojo y con cierta envidia los juguetes de los otros niños, que casi siempre eran mejor que los nuestros. La ambición infantil nos cegaba y nuestra felicidad, ya en aquella edad, nunca era completa. Recuerdo que yo era de fácil conformidad y casi todos los años pedía lo mismo: unos cuentos pequeñitos de seis u ocho páginas cada uno, y que venían juntos en un lote de diez cuadernillos.

Pero el recuerdo más bonito que conservo es que un año yo vi los Reyes Magos en mi pueblo. Nadie se vestía como tal en aquella época, ni había cabalgata ni nada de nada. Pero era tal la ilusión que yo tenía de pequeño y tanta la fe en lo que me decía mi padre, que un año vi los Reyes camino de la Fuente Abajo. Al despertarme, me dijo: "¡Corre, ven, que los ves todavía; pero corre, date prisa!". Y salí a la calleja corriendo detrás de él, al mismo tiempo que me decía: "¡Uy, ya no los ves, acaban de pasar por la esquina!". Y yo todo contento, diciendo: "¡Sí, sí, los vi, vi al último, un cacho, y algo del camello!". Y, desde luego, puedo asegurar que los vi perfectamente en mi mente ilusionada de niño feliz, y siempre me quedó esa imagen, con esa certeza interior, dentro de mi fantasía de niño ilusionado.

Con estas fiestas terminaban los días de vacaciones y volvíamos los niños a la escuela, para conseguir ser el día de mañana hombres de provecho. Hombres sí; pero yo sigo quedándome con aquel pensamiento tan profundo del gran escritor portugués Fernando Pessoa: "Que sea yo vuelto niño y me quede siéndolo siempre, sin que me importen los valores que los hombres conceden a las cosas, ni las relaciones que los hombres establecen entre ellas".

J. Benito Glez. Báez

bieitogbaez@yahoo.es


DATOS METEOROLÓGICOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS
Día
Temperatura (ºC)
Presión
(mb)
Humedad relativa
Observaciones
Máx.
mín.
Máx.(%)
mín.(%)
22 17,3 3,4 924 68 35 Llovizna
23 17,9 8,3 935 82 54 Llovizna

24

18,8 6,1 933 86 44 Nubes y claros

25

15,2 7,5 927 89 51 Llovizna

26

16,3 7,4 923 93 64 Lluvia: 8 lit/m2
27 16,0 7,4 922 95 58 Lluvia: 4 lit/m2
28 15,5 7,1 926 93 55 Llovizna

SE HA PUBLICADO

Tribuna de Salamanca
14 de Marzo de 2003

Vitigudino.

La edificación del Centro Comarcal de Salud dará comienzo en junio

En los próximos meses comenzará la ejecución del Centro Comarcal de Salud, proyecto financiado por la Consejería de Salud de la Junta con un presupuesto de 1.519.293 euros, que supondrá el paso definitivo para su consecución final a últimos de 2004.

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Miguel Corral

Algo más de un año será el periodo de espera para la puesta en funcionamiento del nuevo Centro Comarcal de Salud, después de que el pasado lunes se publicara en el Bocyl la apertura del plazo para la presentación de ofertas para la ejecución de este proyecto, que está financiado por la Consejería de Salud y Bienestar Social de la Junta de Castilla y León, con un presupuesto base de 1.519.293 euros. Una vez finalizado el periodo para optar al concurso abierto de las obras el próximo 23 de abril, la Gerencia Regional de Salud procederá a su adjudicación quince días naturales después del cierre del concurso, por lo que las obras podrían dar comienzo durante el mes de junio y tendrían una duración aproximada de 14 meses. Para el portavoz del PP y actual teniente de alcalde, Julio Santiago, que califica la construcción de estas nuevas instalaciones de «objetivo ambicioso», esta noticia «significa un plazo tasado para el comienzo de un proyecto que con el paso del tiempo se hacía necesario para solucionar la situación actual, que, por otro lado, se ha demorado en exceso debido al dilatado proceso en su redacción final». La cesión de terrenos, así como su adecuación por 42.000 euros, ha sido la aportación total del Consistorio.


HUMOR - JABAZ
Milenio (México)  - 28 de Marzo de 2003


CONCURSO nº 65
(Plano del casco urbano de nuestro pueblo: PLANO (205 Kb)
 
¿DONDE SE ENCUENTRA? (Nombre de la Calle o Plaza)

Si deseas participar, manda un email
con tu respuesta a la siguiente dirección:
rioyeltes@villavieja.net

SOLUCIÓN AL CONCURSO Nº 64
 

CALLE PLAZUELA
(Como muy bien indican bastantes respuestas, se trata de la casa de Juan José Calderero e Ilumi Mateos)

Acertaron:

Vicky Pascua Velasco (Villaviciosa de Odón, Madrid))
Ana Molinero (Bélgica)
Agustín Rodríguez (Pavía, Italia)
José Ángel Mateos González
Carlos y Marian
José Luis Unamuno (Rivas, Madrid)
Carlos y Ana (Alcobendas, Madrid)
Beatriz García Montero
Olegario Arias (Champigny, Francia)
Manoli y Andres Hervalejo (Ozoir-la-Ferrière - Francia)
Alfonso y Eva
Antonio Galache Martín (Salamanca)
Priscilia y Eva Garcia Calzada (Lagny s/m - Francia)
Ana y Raquel Madruga Criado (Sant Feliu de Llobregat)
Juan y Mari Jose (Lejona)

Tomás Sánchez Pierna

Ascendencia en propiedad Mateos Orive
hoy Juan José e Ilumi en relación gemela
que con algún familiar inclusive
cohabitan en la " CALLE LA PLAZUELA ".

Manuel José Calderero (Tenerife)

La parra no tiene hojas,
los tiestos no tienen flor,
pero no por eso me olvido
que es la casa en que nací yo..

M.S. Calderero Sánchez
Villavieja de Yeltes, 2003