"Actuar es fácil,
pensar es difícil;
actuar según
se piensa es
aún más difícil".
J. W. Goethe
Operación Bocata
Tal y como estaba previsto el pasado domingo, día 23 de Marzo, se
celebró en nuestro
pueblo la denominada Operación Bocata. Bajo los portales de
nuestra Plaza Mayor se instalaron una serie de puestos en los que
por una módico donativo, podía adquirirse un bocadillo o un
pincho.
Tal y como se esperaba, una gran cantidad de villaviejenses se
acercó por los puestos instalados para aportar la correspondiente
colaboración económica.
La recaudación ascendió a unos mil
doscientos euros. Hay que destacar además la gran colaboración de
un numeroso grupo de personas que donaron tortillas, empanadas,
hornazos, bebidas, etc. etc.
El dinero recaudado se le entregará
a la delegación diocesana de Manos Unidas en Ciudad Rodrigo.
Esta organización lo destinará a financiar una serie de proyectos
en los países del Tercer Mundo.
no a la guerra
Desde hace ya varios días, el balcón
de la Justicia de nuestra Plaza Mayor luce también, como en otros
muchos lugares de la geografía española, pancartas contra la
guerra. Los villaviejenses nos sumamos, por tanto, al clamor de
esa inmensa mayoría de españoles que están en contra de la guerra
en Irak y que según reflejan las últimas encuestas asciende a un
91% de la población.
Desde Argentina
Nuestros querido amigo Abel,
de la Asociación Hispano Argentina de Santa Rosa La Pampa, nos
envía un par de fotos de sus ascendientes en sus primeros años de
residencia en Argentina. Las imágenes nos muestran al grupo
familiar de Florián Martín Herrero, natural de Villavieja.
Nuestro paisano tuvo una descendencia de ocho hijos, de los cuales
tres ya han fallecido. El número de descendientes se concreta en
13 nietos, 31 bisnietos y un tataranieto (en breve, parece ser que
nacerá uno mas).
En la primera de las fotos vemos a
la familia con ropa de faena en el campo
A continuación transcribimos los
nombres de los hijos de la familia de Florián Martín y de su
esposa que aparecen en esta segunda foto. Son de izquierda a
derecha del observador, de pie: Miguel (nacido en Bogajo),
Joaquina (nacida en Bogajo, ya fallecida), Manuel (nacido en
Villavieja), Paula (nacida en Bogajo y madre de nuestro
informante) y Andrés (nacido en Villavieja, ya fallecido).
Sentados: Ángel, Florián (hijo) y Luisa, todos ellos nacidos en la
República Argentina, el primero de los cuales ya ha fallecido.
eucaristía por
juanjo en villares de yeltes
El pasado lunes, 24 de marzo, se
celebró en la Iglesia Parroquial de Villares de Yeltes una solemne
Eucaristía en memoria del sacerdote Juan José Gómez Rodríguez (Juanjo).
El acto estaba organizado por las hermanas pertenecientes a la
Congregación de Marta y María. Asistieron gran número de estas
religiosas así como varios sacerdotes desplazados ex profeso desde
diversos puntos de España, especialmente desde la diócesis de
Mondoñedo (Lugo). Asimismo tomaron parte activa en dicha
Eucaristía una gran cantidad de fieles de nuestro pueblo que se
desplazaron a la vecina localidad de Villares de Yeltes.
FUNERAL POR JUANJO
EN MADRID
Con motivo de haber pasado un mes desde la
muerte de Juanjo, el presbiterio diocesano de Ciudad Rodrigo,
residente en Madrid, ha querido dedicarle un recuerdo celebrando
la Eucaristía en memoria del sacerdote ejemplar, misionero,
apóstol de pobres y desfavorecidos, benefactor de los más
necesitados, muerto en Salamanca a manos de un asesino. El 24 de
marzo le recordamos con una Celebración Eucarística.
A las 19,30 horas en la Santa Iglesia Catedral de las Fuerzas
Armadas de Madrid se celebró un funeral en recuerdo a nuestro
hermano Juanjo.
La Eucaristía, seguida con gran devoción por los fieles que
llenaban el espacioso templo que invita a la oración, a la piedad
y al recogimiento, estuvo presidida por D. Tomás Rodríguez
Sánchez, Vicario de la Armada y familiar de Juanjo y acompañado de
14 sacerdotes concelebrantes de la diócesis de Ciudad Rodrigo.
A la invitación del celebrante para que los presentes que lo
desearan, expusieran algún dato e hicieran una breve semblanza
sobre Juanjo, al finalizar el evangelio varios de los asistentes
seglares dieron testimonio de la vida modélica de Juanjo y
destacaron en él su humildad como virtud sobresaliente, su vida
interior, su devoción a la Santísima Virgen y a la Eucaristía y su
desprendimiento total de los bienes materiales sino eran en
beneficio de los pobres; no tenia suyo nada nunca. También
destacaron el que era “hombre de Dios”, “apóstol sufriente con los
marginados” “siervo de todos” “ voz de los que imploraban su
auxilio y como resumen de todo “evangelio viviente”. Entre los
participantes cabe destacar el cariño que le tributaban los
feligreses de Ahigal y Villavieja así como algún compañero
sacerdote.
En el canto que dirigió un organista muy avezado participó el
presbiterio en pleno y todos los fieles asistentes. Se terminó el
acto cantando el: “ Tú nos dijiste que la muerte no es el final
del camino...”.
Sin duda Juanjo desde el Cielo nos acompañó con alegría. Desde
allí nos enviara sus bendiciones y su muerte será semilla de
muchas vocaciones sacerdotales
TOMÁS RODRÍGUEZ SÁNCHEZ
Vicario de la Armada
Inquietudes
Inquietudes, una visión diferente de
ver la vida, una representación de jóvenes, “LA PASIÓN” y un
recuerdo imborrable de las experiencias vividas junto a él, avalan
la siembre de Juanjo en tierras del Campo Charro.
Seguro que muchos jóvenes como yo
pasaron por su vida pero por la mía no pasó nadie como él. Nadie
que se le asemeje siquiera un poco.
Juanjo sembró los corazones la
semilla de la esperanza, vivió para enseñar a no frivolizar en
este mundo materialista y congrego a numerosos jóvenes, antes
ajenos a la fe, alrededor de la Pasión; una forma previa de vivir
la Semana Santa en los pueblos de Salamanca que conmueve las
conciencias, todas.
Gracias a él se cumplen diez años de
esta iniciativa que es sólo una pequeña muestra de su vida
altruista y de su existencia de bien, de paz. En su nombre,
siempre al lado de los débiles, me atrevo hoy a pedir que termine
pronto esta guerra injusta.
Gracias, Juanjo, siempre. Te pedimos
que nos ayudes a saber continuar tu difícil labor en esta tierra.
Angélica CORRAL
SEMILLA DE VIDA
Carta abierta a JUANJO , MÁRTIR de
la Caridad
Queridísimo hermano Juanjo. En la
paz del Señor.
Por el correo del espíritu te envío
este mensaje al cielo, a la Casa del Padre Dios, a la que te llevó
tu ardiente amor a los pobres. Ellos han sido el pasaporte para tu
entrada en la mansión eterna. ¿Cuántos salieron a recibirte
rebosando alegría y entusiasmo porque tú fuiste su amigo
entrañable, compartiendo con ellos techo y pan, les acompañaste
por el duro camino de la marginación, la pobreza, el desamparo,
los levantaste de la cuneta del olvido para acercarlos a la mesa
compartida del amor fraterno, de la dignidad personal y ahora
gozan de la gloria?. ¿Te diste cuenta el día de su funeral, cuando
en “el lugar de Jesús”, repleto de fieles, de amigos, de
admiradores resonaba en el aire la melodía gloriosa de tantos
testimonios que ponían de relieve tu vida entregada a los más
pequeños, a los más necesitados, a los pobres?. Juanjo, ¿ viste
las lágrimas de tantas personas que llorábamos tu separación, tu
inesperada separación en la flor de la vida?”. ¿ No será este el
manantial de amor que va seguir fluyendo en esta tierra, en esta
Diócesis, en estos pueblos, porque bebieron en tu fuente el agua
limpia de la verdadera fraternidad apostólica, del verdadero amor
a Jesús?
¿Quién te ha entregado a la muerte?.
Vas a llevar consuelo y aliento a un joven emigrante y él corta tu
respiración, te deja sin aliento de vida, pero tu amor hacia él,
tu perdón generoso te abre las puertas de la VIDA ETERNA. Ahora
todo es luz, ahora todo es gracia; ahora en todo y siempre es
PASCUA.
Cuántos jóvenes, niños, personas
mayores, matrimonios, religiosas... tenemos experiencia de tu
cercanía y atenciones. De tantas horas de oración, de tantos pasos
por los caminos polvorientos, con nieve, frío, lluvia o sol... de
las comidas ofrecidas a los peregrinos que se llegan a tu casa o
al “lugar de Jesús”, tantos fríos apaciguados con la limpia ropa
que a ti te regalaban y tu la dabas a quienes veías con
necesidad...
Oye, Juanjo, si tu camino ha sido el
camino de Jesús, si tu vida y tu muerte han sido como las de Jesús
con sufrimiento, incomprensiones, dolor, pasión... ¿qué hemos de
hacer nosotros que vivimos en la otra esfera de la comodidad, de
la abundancia, del egoísmo, la indiferencia...¡del miedo a los
pobres! Para entrar en el Reino?
Espero tu respuesta. No tardes.
Ayúdanos a vivir la esperanza. La muerte ha sido vencida por la
Vida, por la Vida de Cristo, por tu entrega por amor, semilla
fecunda de un nuevo amanecer. Sigues con nosotros. Un abrazo
entrañable de todos tus amigos. En su nombre.
Sor Matilde de Inés
Hija de la Caridad
nostalgia de mi
pueblo (v)
Las vacaciones de Navidad
Los recuerdos se mezclan en
la memoria como las hojas de los árboles, haciendo que a veces no
se puedan distinguir con total claridad. No obstante, sigo
escudriñando en mis recuerdos; y cada vez que me pongo delante del
folio en blanco mi memoria se vuelve niño, haciendo que los
recuerdos de mi infancia sigan fluyendo suavemente, hilvanando
hechos y costumbres vividos en mi niñez. Las Navidades eran otras
fechas que marcaban la vida de mi pueblo. Siempre fueron para mí
unos días muy entrañables; no sé si por el hecho de nacer el mismo
día de Navidad o por haber vivido siempre con cierta profundidad
el significado religioso de esos días.
En aquellos años de mi infancia, lo primero que señalaban la
llegada de las Navidades eran las vacaciones escolares con el
reparto de naranjas, una para cada niño, al salir a mediodía el
último día de escuela. Todos recordamos al Sr. José Manuel y al
Sr. Matías, con una carretilla cada uno, cargadas de cajas de
naranjas, repartiéndolas en todas las escuelas, incluso en
aquéllas tipo "guarderías", que había en alguna casa particular.
Nunca he sabido el "porqué" de ese obsequio establecido en el
antiguo Régimen. No sé si sería para promocionar el consumo de
dicha fruta, o simplemente un regalo para los escolares, de las
regiones que la producen. Sólo sé que este hecho marcaba el
comienzo de las vacaciones navideñas.
Otro recuerdo de aquellos días era la primera visita que hacíamos
a ver el "belén", que todos los años montaban en la iglesia, a un
lado del presbiterio. Nos apelotonábamos para verlo, y cada año
descubríamos algo nuevo en él. A mí siempre me llamaba la atención
el río que cruzaba por medio del "belén", y tardé en darme cuenta
que estaba hecho con un cristal (entonces no había papel de
aluminio). A veces armábamos tal barullo, que parece que estoy
viendo todavía a don Ramón saliendo de un confesionario para
mandarnos guardar silencio. En aquella época se hacían "belenes"
en algunos hogares del pueblo, pocos. El que recuerdo con más
cariño, quizá porque fue el primero que ví en una casa particular,
es el de la casa del Sr. Angel el mudo, que lo hacían en el
portal, con musgo, y muy bien iluminado, cuando esta familia vivía
en la esquina de la calleja del Sr. Manolo
el chófer.
Todos los años, en estos primeros días de vacaciones, se repetía
otra escena inolvidable: a diario, un montón de niños nos
apretujábamos en el escaparate del comercio del Sr. Santiago
Romero para ver, y observar con la máxima atención, los juguetes
allí expuestos como reclamo del día de Reyes. Allí se nos pasaba
el tiempo mirando todos los juguetes, uno por uno, ilusionados,
aplastando materialmente la nariz sobre el frío cristal los de la
primera fila, hasta empañarlo con nuestro vaho. El Sr. Santiago
Romero disfrutaba viéndonos allí asomados y, a veces, les daba
cuerda a aquellos preciosos juguetes de hojalata o mostraba a las
niñas alguna de aquellas muñecas que todavía ni cerraban los ojos
ni lloraban ni andaban. Para todos, aquel escaparate era el sueño
más bonito de aquellos días, y la mejor referencia para luego
escribir la carta a los Reyes Magos.
Otra actividad infantil, inolvidable, de los días de vacaciones
era ir a pedir el aguinaldo por las puertas, cantando
villancicos, acompañándonos de zambombas (hechas por algunos
padres un poco "manitas", con la vejiga de los cerdos de la
matanza), con castañuelas o simplemente haciendo sonar dos
tapaderas de algunas cazuelas retiradas de servicio. Y lo hacíamos
por pandillas, llamando a la puerta de las casas, empezando por
las de los familiares del grupo, que era de quienes con más
seguridad esperábamos nos dieran algunas perras. Recuerdo que el
villancico que mejor sabíamos y más cantábamos entonces era uno
que, creo, lo había compuesto el inolvidable Juan Ignacio: "En
invierno, eninvierno, y en puro rigor, nace el Niño Jesús
nuestro Salvador..." Al final del recorrido, repartíamos las
ganancias. De esta costumbre de cantar el aguinaldo me quedó en la
memoria una frase que al llamar a la puerta de una casa y soltar
la pregunta de siempre: ¿Dan permiso para cantar el aguinaldo?,
alguna vez salía a la puerta la dueña, y después de reconocer uno
por uno de quién éramos, nos daba unas perras y nos decía: "Tomad,
pero esta vez no cantéis, que este año estamos de luto". Debía ser
yo muy pequeño, pues me quedó grabada esta frase como algo que yo
todavía no comprendía muy bien.
La matanza era otra de las jornadas que, en casi todos los
hogares de Villavieja, se celebraba esos días de la Navidad. Poco
o nada tengo que aportar a algo tan conocido como es la matanza en
mi pueblo. De pequeños, siempre anduvimos por medio, estorbando la
mayoría de las veces. Pero sí recuerdo, en lo más lejano de mi
memoria, allá en la calleja del Cuco, la primera vez que me
despertaron de madrugada y, todavía limpiándome las legañas, salí
a la calle y vi a mi padre y tres hombres más sujetando al marrano
tumbado en la mesa de matar; y entre los estremecedores gruñidos
del animal me gritaban que agarrara por el rabo y tirara fuerte
para que no se escapara, y yo con todas mis fuerzas obedecía y
observaba con la máxima atención todo lo que hacían los mayores,
hasta ver luego ya en el suelo al marrano muerto. Después miraba
cómo lo cubrían con paja, arrimándola bien, y lo chamuscaban, y
luego iban raspando las cerdas y lavando al animal hasta dejarlo
preparado para la segunda fase de la matanza, que era abrirlo en
canal e irlo ordenadamente descuartizando, separando cada pieza
para un destino distinto. Recuerdo que lo primero era cortarle un
trozo de lengua para llevar al veterinario a analizar. Mientras
daba el visto bueno, la gente desayunaba; y luego continuaba la
matanza todo el día y parte del siguiente. En la actualidad, ha
habido el acierto de institucionalizar la matanza, como una fiesta
más, celebrándola en la plaza para todo el pueblo, con el fin de
recordar la que antaño se hacía en casi todas las casas de los
villaviejenses.
La fiesta de los Quintos, el día de Nochevieja, me quedó en
la memoria como un día en que los chavales no perdíamos de vista
al grupo de mozos, que celebraban la fiesta por todo lo alto. A
media mañana solíamos bajar hasta el Rodeo a esperar a los
Quintos; los más atrevidos bajaban casi hasta donde actualmente
está la piscina. Los Quintos iban a la dehesa y desmochaban unas
cuantas encinas, y luego volvían para el pueblo con dos carros de
leña, algunos de ellos subidos encima con la bandera y cantando
alegremente la canción que les había compuesto Juan Ignacio. Esta
leña era descargada en la plaza, donde quedaba preparada para
hacer la hoguera de Nochevieja. Recuerdo que había momentos del
día en que los acompañábamos por las calles del pueblo, cantando
en pandilla detrás de ellos, turnándonos en llevarles la damajuana
que les abastecía de tinto para engrasar las gargantas. La fiesta
de los Quintos era mucho más que todo esto, pero ajustándome a lo
que quedó en mi memoria de niño diré que el último momento que yo
veía a los Quintos era en la misa primera del día de Año Nuevo,
que solían ir esforzándose por aparentar normales, con bandera y
todo. Me llamaba la atención aquello de inclinar la bandera en el
momento de la consagración. Mientras estaban en misa, y cada "Dominus
vobiscum" eran, en cierto modo, controlados por don Ramón. Al
acabar la misa colocaban la bandera donde hubieran acordado y cada
uno para su casa...
Ya en aquella época la fiesta de Reyes constituía para nosotros
motivo de mucha ilusión, precedida de cierto nerviosismo,
esperando se cumplieran todos nuestros sueños. Teníamos total
confianza en que lo que habíamos pedido nos lo iban a traer los
Reyes. Sin embargo, con la alegría de ver todo lo que nos habían
traído se mezclaba luego un poso amargo por algo que nos había
faltado. Y, como consecuencia, mirábamos de reojo y con cierta
envidia los juguetes de los otros niños, que casi siempre eran
mejor que los nuestros. La ambición infantil nos cegaba y nuestra
felicidad, ya en aquella edad, nunca era completa. Recuerdo que yo
era de fácil conformidad y casi todos los años pedía lo mismo:
unos cuentos pequeñitos de seis u ocho páginas cada uno, y que
venían juntos en un lote de diez cuadernillos.
Pero el recuerdo más bonito que conservo es que un año yo vi los
Reyes Magos en mi pueblo. Nadie se vestía como tal en aquella
época, ni había cabalgata ni nada de nada. Pero era tal la ilusión
que yo tenía de pequeño y tanta la fe en lo que me decía mi padre,
que un año vi los Reyes camino de la Fuente Abajo. Al despertarme,
me dijo: "¡Corre, ven, que los ves todavía; pero corre, date
prisa!". Y salí a la calleja corriendo detrás de él, al mismo
tiempo que me decía: "¡Uy, ya no los ves, acaban de pasar por la
esquina!". Y yo todo contento, diciendo: "¡Sí, sí, los vi, vi al
último, un cacho, y algo del camello!". Y, desde luego, puedo
asegurar que los vi perfectamente en mi mente ilusionada de niño
feliz, y siempre me quedó esa imagen, con esa certeza interior,
dentro de mi fantasía de niño ilusionado.
Con estas fiestas terminaban los días de vacaciones y volvíamos
los niños a la escuela, para conseguir ser el día de mañana
hombres de provecho. Hombres sí; pero yo sigo quedándome con aquel
pensamiento tan profundo del gran escritor portugués Fernando
Pessoa: "Que sea yovuelto niño y me quede siéndolo
siempre, sin que me importen los valores que los hombres conceden
a las cosas, ni las relaciones que los hombres establecen entre
ellas".
J. Benito Glez. Báez
bieitogbaez@yahoo.es
DATOS
METEOROLÓGICOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS
Día
Temperatura (ºC)
Presión
(mb)
Humedad relativa
Observaciones
Máx.
mín.
Máx.(%)
mín.(%)
22
17,3
3,4
924
68
35
Llovizna
23
17,9
8,3
935
82
54
Llovizna
24
18,8
6,1
933
86
44
Nubes y claros
25
15,2
7,5
927
89
51
Llovizna
26
16,3
7,4
923
93
64
Lluvia: 8 lit/m2
27
16,0
7,4
922
95
58
Lluvia: 4 lit/m2
28
15,5
7,1
926
93
55
Llovizna
SE
HA PUBLICADO
Tribuna de
Salamanca
14 de Marzo de 2003
Vitigudino.
La edificación del Centro Comarcal de Salud dará comienzo en
junio
En los próximos meses comenzará la ejecución del Centro Comarcal
de Salud, proyecto financiado por la Consejería de Salud de la
Junta con un presupuesto de 1.519.293 euros, que supondrá el paso
definitivo para su consecución final a últimos de 2004.
Algo más de un año será el periodo de espera para la puesta en
funcionamiento del nuevo Centro Comarcal de Salud, después de que
el pasado lunes se publicara en el Bocyl la apertura del plazo
para la presentación de ofertas para la ejecución de este
proyecto, que está financiado por la Consejería de Salud y
Bienestar Social de la Junta de Castilla y León, con un
presupuesto base de 1.519.293 euros. Una vez finalizado el periodo
para optar al concurso abierto de las obras el próximo 23 de
abril, la Gerencia Regional de Salud procederá a su adjudicación
quince días naturales después del cierre del concurso, por lo que
las obras podrían dar comienzo durante el mes de junio y tendrían
una duración aproximada de 14 meses. Para el portavoz del PP y
actual teniente de alcalde, Julio Santiago, que califica la
construcción de estas nuevas instalaciones de «objetivo
ambicioso», esta noticia «significa un plazo tasado para el
comienzo de un proyecto que con el paso del tiempo se hacía
necesario para solucionar la situación actual, que, por otro lado,
se ha demorado en exceso debido al dilatado proceso en su
redacción final». La cesión de terrenos, así como su adecuación
por 42.000 euros, ha sido la aportación total del Consistorio.
HUMOR - JABAZ
Milenio (México) - 28 de Marzo de 2003
CONCURSO nº 65
(Plano del casco urbano de
nuestro pueblo:
PLANO (205 Kb)
¿DONDE SE ENCUENTRA? (Nombre de la Calle o Plaza)
Si
deseas participar, manda un email
con tu respuesta a la siguiente dirección: rioyeltes@villavieja.net
SOLUCIÓN AL CONCURSO Nº 64
CALLE PLAZUELA
(Como muy bien indican bastantes respuestas, se trata de la casa
de Juan José Calderero e Ilumi Mateos)
Acertaron:
Vicky Pascua
Velasco (Villaviciosa de Odón, Madrid))
Ana Molinero (Bélgica)
Agustín Rodríguez (Pavía, Italia)
José Ángel Mateos González
Carlos y Marian
José Luis Unamuno (Rivas, Madrid)
Carlos y Ana (Alcobendas, Madrid)
Beatriz García Montero
Olegario Arias (Champigny, Francia)
Manoli y Andres Hervalejo (Ozoir-la-Ferrière - Francia)
Alfonso y Eva
Antonio Galache Martín (Salamanca)
Priscilia y Eva Garcia Calzada (Lagny s/m - Francia)
Ana y Raquel Madruga Criado (Sant Feliu de Llobregat)
Juan y Mari Jose (Lejona)
Tomás Sánchez Pierna
Ascendencia en propiedad
Mateos Orive
hoy Juan José e Ilumi en relación gemela
que con algún familiar inclusive
cohabitan en la " CALLE LA PLAZUELA ".
Manuel José Calderero
(Tenerife)
La parra no tiene hojas,
los tiestos no tienen flor,
pero no por eso me olvido
que es la casa en que nací yo..